CULTURA

Llaman a apoyar la paleontología mexicana

La inglesa Mary Anning (1799-1847), cuyo trabajo fue clave para la comprensión de la vida prehistórica y demostrar que se producen extinciones, inspiró, en 2016, la proclamación del 11 de febrero como Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, el cual busca el reconocimiento de los aportes de este sector.

 Cabe decir que, por motivos de género, a la propia Anning se le prohibió publicar y allanar el camino en estas áreas del conocimiento. Ciento setenta y cuatro años después, tres pares de la legendaria paleontóloga, todas ellas investigadoras mexicanas, compartieron sus experiencias en el ciclo de conferencias y conversatorios “Las mujeres en la paleontología”, con el cual el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través del Consejo de Paleontología (ConPal) y el Museo Nacional de las Culturas del Mundo, se sumó a esta importante conmemoración a lo largo de esta semana.

La exinvestigadora del Instituto Mexicano del Petróleo, Mariana Eugenia Gómez Luna, y las investigadoras del Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México y de la Universidad del Mar, Blanca Estela Buitrón Sánchez y Rosalía Guerrero Arenas, respectivamente, hablaron de las maestras y maestros que las inspiraron, destacando el influjo de Beatriz Contreras y Montero, así como de Gloria Alencáster Ybarra, quien es considerada un baluarte en el avance de las ciencias de la Tierra e iniciadora de la investigación paleontológica moderna en nuestro país.

En la charla, moderada por la presidenta del ConPal, Felisa Aguilar Arellano, también destacaron el carácter definitivo que tuvo en su vocación experiencias como la visita a las colecciones del Museo de Geología, en la colonia capitalina Santa María La Ribera, o la excursión con fines de investigación en la abrupta orografía de la Sierra Norte poblana o de la Mixteca oaxaqueña, en busca de microfósiles y macrofósiles como los amonites.

Así como Mary Anning recolectaba fósiles en los escarpados acantilados de su pueblo costero, Lyme Regs —inicialmente para contribuir al comercio de su padre—, las ponentes destacaron que el trabajo en campo ha sido, es y seguirá siendo el fundamento de la profesión, puesto que de este emana la información que alimenta las bases de datos de fósiles de México, y permite comprender la evolución del territorio, además de localizar recursos estratégicos para la nación como los pozos petroleros.

Sobre los retos profesionales, la paleontóloga Rosalía Guerrero Arenas mencionó el aprendizaje de idiomas como el inglés, francés y alemán, por ser estos en los que generalmente están escritos los artículos sobre los avances de la disciplina, además de ser un requisito para acceder a apoyos académicos o elaborar proyectos de investigación.

Otro aspecto sobre el que hay que actualizarse, dijo, es la divulgación de la ciencia, puesto que se requiere el manejo de un lenguaje aterrizado y sencillo para llevar este conocimiento a todo público, desde estudiantes de primaria hasta de nivel medio superior, pero también a las comunidades que viven cerca de yacimientos fosilíferos.

Las tres participantes del conversatorio, transmitido por el canal INAH TV, como parte de la campaña “Contigo en la distancia”, de la Secretaría de Cultura,

estimaron que se ha avanzado en romper estigmas de género, de manera que ya no solo hay un mayor número de mujeres inscritas en ingenierías y carreras científicas, sino que las propias comunidades, muchas de ellas aisladas, donde se acampa para el trabajo en campo, ahora son menos hostiles gracias al diálogo que se tiene con ellas.

Otro punto a favor, añadieron, es la constitución y consolidación de equipos inter y multidisciplinarios, donde mujeres y hombres formados en paleontología, geología, paleoecología, paleogeografía, arqueología y biología, entre otros campos y especialidades, aprenden mutuamente.

“Es importante transmitir el conocimiento a las nuevas generaciones. Las tareas sustantivas de instituciones, centros de estudios y universidades, son la docencia, la investigación, la difusión y la divulgación de sus quehaceres. Desde ahí, debemos impulsar que haya más paleontólogas y paleontólogos, porque somos pocos en México, y es a través de la dirección de tesis de licenciatura y de posgrado que podemos dar paso a ese relevo, uno transmite experiencia a los alumnos, y ellos nos transmiten conocimiento en áreas como las nuevas tecnologías. Hay que hacer equipo, así como no se puede ir solo a campo, no se puede estar solo en el aula y en el laboratorio”, concluyó la decana de la Facultad de Ingeniería, Blanca Estela Buitrón Sánchez.

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