La Marina de Estados Unidos ha rechazado casi a diario las peticiones de las compañías navieras para escoltar buques a través del estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra con Irán, ya que considera que el riesgo de ataques sigue siendo demasiado alto por ahora, informa Reuters.
Según la agencia, el presidente estadounidense, Donald Trump, había asegurado que el país estaba preparado para proporcionar escoltas navales “siempre que fuera necesario” con el fin de reanudar los flujos regulares de petróleo por esta vía clave.
La Marina estadounidense mantiene reuniones informativas periódicas con representantes de navieras y compañías petroleras para evaluar la situación. En esos encuentros, los mandos navales han transmitido que, por el momento, no pueden ofrecer escoltas mientras el riesgo de ataque no sea reducido.
La Oficina de Operaciones Marítimas Comerciales del Reino Unido (UKMTO), que monitoriza incidentes de seguridad en rutas estratégicas, ha informado en los últimos días de varios buques mercantes alcanzados por ataques con misiles en el estrecho de Ormuz y sus alrededores.
En un comunicado, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmó que los “agresores estadounidenses y sus socios no tienen derecho a cruzar el estrecho de Ormuz”. Según el texto, la vía marítima está “bajo la gestión inteligente” de las fuerzas navales del cuerpo.
Señalan que el buque Express Room, de propiedad vinculada a Israel y con bandera de Liberia, fue alcanzado esta mañana por proyectiles iraníes después de ignorar las advertencias de la Marina de la Guardia Revolucionaria y quedó detenido en el lugar.
También afirman que el carguero portacontenedores Mayuree Naree fue atacado horas antes por desoír las alertas y advertencias de las fuerzas navales iraníes e insistir en cruzar el estrecho de Ormuz.
El bloqueo de facto en la zona ha impedido la salida de alrededor de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y ha impulsado los precios internacionales hasta niveles no vistos desde 2022.
Según fuentes conocedoras del asunto, la negativa implica que el tráfico marítimo en el estrecho continuará fuertemente alterado, lo que ya ha frenado casi todos los envíos de petróleo desde la región.



