* Autoridades investigan causas del retraso y la disminución de ejemplares en zonas clave del Estado de México……
Por Mary González
La ausencia de mariposa monarca en distintos santuarios del Estado de México durante los dos últimos años encendió la preocupación de autoridades ambientales, comunitarias y del gobierno mexiquense, por lo que los tres niveles de gobierno mantienen un análisis conjunto para determinar las causas y en breve emitirán información oficial sobre el comportamiento de la especie en la temporada 2025 2026, una de las más atípicas que se han registrado.
La titular de la Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México, Nelly Carrasco Godínez, informó que el trabajo se realiza de manera coordinada con el gobierno federal, ya que el fenómeno rebasa la competencia estatal y requiere la participación de instancias federales, investigadores y autoridades locales, aseguró que desde su dependencia se actúa dentro de las atribuciones establecidas, aunque recordó que existe un equipo nacional encabezado por el gobierno de México que concentra los estudios y evaluaciones sobre la presencia de la monarca.
Carrasco Godínez explicó que la llegada de la mariposa monarca puede variar cada año debido a factores naturales y ambientales, sin embargo reconoció que esta temporada presenta un retraso inusual que podría estar relacionado con el cambio climático, la alteración de las rutas migratorias, la degradación de los bosques y la disminución de los asclepias, plantas esenciales para su alimentación y reproducción, además de que fenómenos meteorológicos extremos han modificado el comportamiento migratorio de la especie en Norteamérica.
En cuanto a los santuarios abiertos al público, los horarios se mantienen sin modificaciones para recibir visitantes, en Michoacán operan de 8:00 a 17:00 horas, mientras que en Valle de Bravo abren de 9:00 a 16:00, aunque autoridades recomendaron mantenerse atentos a posibles ajustes si las condiciones ambientales cambian o si se confirma la llegada tardía de los ejemplares.
En el santuario de Macheros, ubicado en Donato Guerra, no se registró presencia de mariposa monarca durante las dos últimas temporadas, lo que ha generado preocupación entre comunidades ecoturísticas que dependen de la llegada de visitantes, mientras que en el santuario La Mesa, en San José del Rincón, sí se reportaron ejemplares el año pasado, aunque abandonaron el sitio rápidamente sin formar congregaciones estables.
Expertos consultados por las autoridades han señalado que la disminución no solo afecta al turismo sino que es un indicador de alerta sobre la salud de los ecosistemas forestales, por lo que el gobierno del Estado de México mantiene coordinación permanente con instituciones científicas para evaluar condiciones de temperatura, humedad, disponibilidad de alimento y el estado de los bosques, elementos clave para determinar si la ausencia obedece a variaciones temporales o a un problema de mayor gravedad que pueda impactar la migración del próximo año.



