En el sur del Estado de México, la falta de energía eléctrica se ha convertido en un problema estructural que afecta la vida cotidiana de miles de familias, al menos 24 municipios enfrentan apagones constantes que, en muchos casos, se prolongan hasta por dos semanas, generando graves repercusiones en el suministro de agua, el alumbrado público, las actividades económicas y los hogares.
El diputado local Javier Cruz Jaramillo denunció que esta situación no es nueva, sino que lleva más de cuatro décadas sin solución de fondo; señaló que la infraestructura eléctrica de la región -cableado, transformadores y postes- se encuentra obsoleta y cada vez que se reconecta el servicio únicamente se hacen reparaciones temporales que no resuelven la raíz del problema.
Entre los municipios más afectados se encuentran Villa de Allende, Villa Victoria, Sultepec y Luvianos, donde los apagones pueden alcanzar los 15 días consecutivos, en otras comunidades, como Valle de Bravo, Amanalco, Donato Guerra, Ixtapan del Oro, Otzoloapan, Santo Tomás, Temascaltepec y Zacazonapan, los cortes duran entre tres y cinco días, tiempo suficiente para paralizar actividades esenciales como la operación de pozos de agua o el funcionamiento de escuelas.
Se estima que más de 922 mil habitantes padecen esta problemática recurrente, una cifra que equivale a la población total de estados como Campeche o Baja California Sur, el legislador anunció que se integrará un expediente con documentación técnica sobre la duración de los cortes, las comunidades afectadas y las fallas en la red eléctrica, el cual será entregado a la Cámara de Diputados Federal, al Senado y a la presidencia de la República, con el objetivo de exigir una inversión real en la zona.
La falta de electricidad también impacta en la economía regional: productos perecederos se echan a perder, negocios deben detener actividades y muchas familias quedan incomunicadas, a este rezago se suma el deterioro de caminos y carreteras, lo que refuerza la percepción de abandono hacia esta región mexiquense.
Cruz Jaramillo hizo un llamado a las autoridades estatales y federales para atender de manera prioritaria estos rezagos, pues no se trata solo de restablecer la energía, sino de garantizar condiciones mínimas de desarrollo para miles de familias del sur del Estado de México.



