CONTRAPENDIENTE

Metepec: el compadre incómodo y los 200 millones evaporados

Por Karina Libien

Se dice que Herby (Hervy) González Soto, suplente del alcalde Fernando Flores Fernández y quien hasta hace unos meses se desempeñaba como director de Gobierno y suplente legal de la presidencia municipal, no solo se distanció políticamente, sino que aprovechó la confianza depositada en él para vaciar las arcas municipales y desaparecer con alrededor de 200 millones de pesos pero la traición fue doble: primero como socio de negocios y compadre, después como funcionario que dejó a su aliado dando vueltas sobre un tobillo, sin rumbo ni recursos.

El golpe ya se siente en Metepec, la falta de liquidez ha paralizado proyectos y la población lo percibe en carne propia, pues las obras inconclusas son testigos mudos del desfalco:

● La rehabilitación del drenaje en San Bartolomé Tlaltelulco, frenada a medias y hoy convertida en foco de inundaciones.

● El paseo lineal de Pilares, que quedó entre montones de grava y maquinaria abandonada.

● La repavimentación de Avenida Estado de México, convertida en un laberinto de zanjas que ponen en riesgo a peatones y automovilistas.

● La Alberca Olímpica en Infonavit San Francisco, anunciada como emblema deportivo, hoy no es más que un cascarón vacío.

Mientras tanto, el municipio no da respuesta; las quejas vecinales se acumulan, pero el ayuntamiento guarda silencio. No hay explicación oficial sobre los recursos, ni claridad en las cuentas públicas y lo único evidente es que la administración se encuentra debilitada, con servicios a medias y un futuro incierto.

No se puede olvidar que Herby y Fernando compartieron más que un cargo, toda vez que sus nombres aparecen ligados en sociedades como AR Caminito, S.A. de C.V., dueña del restaurante El Bife Toreado, y Operadora Matraca, S.A. de C.V., negocios que fortalecieron una relación cimentada en complicidad y confianza, pero esa misma cercanía se convirtió en la trampa perfecta: el suplente adelantó el movimiento y dejó al alcalde expuesto ante la ciudadanía.

El Observatorio Ciudadano de Metepec lo dijo con crudeza: “No solo abusaron del poder, hicieron negocios con dinero que no era suyo”. Y mientras tanto, las calles rotas, los drenajes sin concluir y las promesas incumplidas son la prueba palpable de que el dinero ya no está.

La pregunta que todos se hacen es inevitable: ¿habrá consecuencias reales o todo quedará en un pacto de silencio entre socios traicionados? Lo cierto es que la gente paga hoy la factura de la corrupción: un municipio con obras detenidas, sin dinero y sin respuestas.

Metepec se hunde en la desconfianza y, peor aún, como tantas veces sucede con la política mexicana, los 200 millones desaparecidos quizá nunca regresen.

Por su puesto que, en lo que investigan que pasó con ese dinero, “los esbirros”, los “más cercanos”, los de “supuesta confianza”, forman “valla” para proteger al alcalde, haciéndose “uno solo” para no atender a la población, no contestar teléfonos.

Han cerrado sus puertas “a piedra y lodo” a ver si con eso, se olvidan los metepequenses que, por un desfalco de 200 millones de pesos (o más), las autoridades de Metepec “cayeron de la gracia” de sus habitantes.

Similar Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *