De acuerdo con una encuesta interna del Instituto Nacional Electoral (INE), realizada en diciembre pasado por la consultoría Parámetro Investigación, el 72.5% de la población ve “muy necesaria o necesaria” una reforma que cambie la estructura y las funciones del órgano electoral.
La encuesta indica que la mayoría de los ciudadanos están de acuerdo con una reforma electoral, en especial con aquella que modifique las funciones del organismo. Según el ejercicio levantado entre el 26 y 28 de diciembre pasado, mediante una encuesta telefónica nacional, con 502 entrevistas válidas.
“La mayor parte de los ciudadanos considera que es muy necesaria una reforma que cambie la estructura del INE”, señala la casa encuestadora, pues 42.8% lo consideraron muy necesario y 29.7%, necesario, mientras que 19.5% señalaron que no se requiere una reforma electoral y 8% respondió no saber.
Otro dato revelador es que solo dos de cada 10 mexicanos identifican a la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, es decir, que la mayoría de los ciudadanos desconocen quién dirige a la autoridad electoral.
“Solo el 24.7% de los encuestados identifica a la consejera presidenta del INE. Esta cifra sugiere que el perfil público de la titular es significativamente menor al de la propia institución, lo que evidencia una brecha de reconocimiento entre el organismo y su liderazgo”.
El 57.6% de los encuestados respondió no saber quién es la presidenta del Instituto Nacional Electoral y 17.7% no supo qué responder.
Los datos muestran un contraste, debido a que 86.5% de los participantes de la encuesta tienen conocimiento de que el INE es el encargado de organizar elecciones en México.
La encuesta también mide la confiabilidad en las instituciones del país y señala que la Presidencia de la República, encabezada por Claudia Sheinbaum, tiene la confianza de seis de cada 10 ciudadanos, con 59.8% de respaldo.
Además, coloca al INE como la segunda institución más confiable; incluso empata con la Presidencia, con 59.3% de apoyos.
Los resultados también indican que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) tiene 50% de respaldo, mientras que los ministros de la Suprema Corte, aunque fueron elegidos por voto popular, solo tienen apoyo de cuatro de cada 10 ciudadanos; incluso, su estadística se desploma en el rubro de “mucha confianza”, pues solo registraron 26.7% de apoyo, mientras que el Tribunal Electoral del Poder Judicial tiene 49% de apoyo.



