México prepara un nuevo ajuste integral en su política arancelaria para 2026… pero la magnitud y el ritmo de esos cambios dependerán de cómo se resuelva la tensión comercial entre Estados Unidos y China, advirtió Marcelo Ebrard, secretario de Economía.
“El año entrante tendremos que ir ajustando muchas de nuestras políticas arancelarias, en función de cómo quede el panorama general, que todavía no concluye. No sabemos todavía a qué acuerdo van a llegar Estados Unidos y China o cómo va a funcionar, porque es el grueso del comercio mundial”, señaló ante el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
El secretario de Economía explicó que el objetivo central del Gobierno de Claudia Sheinbaum es garantizar que México quede en “las mejores condiciones de competencia” frente a otros actores globales.
“Al final de la revisión del T-MEC y de todo el nuevo sistema arancelario vamos a ver a qué llegan Estados Unidos y China. Esa es la pieza que falta, la más importante de la arquitectura de lo que vamos a ver”, subrayó.
A principios de septiembre, la Secretaría de Economía envió una iniciativa en el marco del Paquete Económico 2026 en la cual se incrementarán aranceles a mil 463 fracciones arancelarias.
Ebrard confirmó que la Cámara de Diputados aplazó para noviembre la votación a fin de incorporar información derivada de las consultas con los sectores productivos.
La propuesta de reforma arancelaria tiene el propósito de frenar el crecimiento del déficit comercial, particularmente con China, y proteger sectores productivos nacionales que han comenzado a resentir el impacto de las importaciones baratas, de acuerdo con la Secretaría de Economía.
Pese a reconocer que la revisión del T-MEC será “difícil” y que subsisten temas sensibles —como los aranceles globales impuestos de manera unilateral por Estados Unidos en diversos sectores—, Ebrard sostuvo que existe un entendimiento sólido con Washington.
El secretario de Economía añadió que las discusiones actuales son 80 por ciento técnicas, centradas en datos y modelaciones de impacto, lo que —a su juicio— aumenta las posibilidades de alcanzar acuerdos antes del cierre del año.
“Todavía nos falta un trecho importante por recorrer porque hay que sortear muchos riesgos, y en fin va a ser una revisión difícil sí, claro que sí, pero mucho el buen dato que tenemos es va el tratado va a sobrevivir”, afirmó.



