Por Mireya Álvarez
En el marco del foro “Diálogos desde la Igualdad”, mujeres líderes del ámbito social, legislativo y judicial reafirmaron su compromiso con la transformación de las instituciones desde una perspectiva de género, sororidad y justicia social, donde la décima regidora del Ayuntamiento de Toluca, Irma Carolina Álvarez Mendoza, y la presidenta electa del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, Erika Icela Castillo Vega, fueron protagonistas de un encuentro que puso en el centro las voces, luchas y propuestas de las mujeres mexiquenses.
En su intervención, Irma Carolina Álvarez destacó el papel de “La Jefa, asociación fundada oficialmente en 2023, pero con más de una década de trabajo comunitario, como un refugio, escuela y red de sororidad para mujeres víctimas de violencia.
“La igualdad no se decreta, se construye todos los días, se construye cuando una mujer levanta la voz, cuando una joven estudia, cuando una servidora pública se niega a replicar las viejas prácticas del poder”, afirmó la regidora.
Desde su experiencia como vicepresidenta de “La Jefa”, señaló que más de 12 mil mujeres del Valle de Toluca han sido acompañadas con apoyo jurídico, psicológico y formación para el autoempleo. “Porque cuando una mujer tiene independencia, tiene libertad; y cuando tiene libertad, transforma su entorno”, sentenció.
Álvarez Mendoza reconoció el liderazgo de la diputada Paola Jiménez Hernández, presidenta de dicha organización, a quien describió como un ejemplo de que “la política también puede tener un rostro humano”. Gracias a su impulso, afirmó, *“la igualdad ha dejado de ser solo discurso para convertirse en política pública”.
Por su parte, Erika Icela Castillo Vega, primera mujer en presidir el Tribunal Superior de Justicia del Estado de México en 202 años de historia, compartió su visión sobre la transformación profunda del poder judicial desde una perspectiva de empatía, dignidad y derechos humanos.
“No basta cambiar las leyes; la justicia se transforma cuando un juez escucha, cuando una jueza comprende que detrás de cada expediente hay una vida”, expresó.
Castillo Vega subrayó que su administración (2027-2029) estará marcada por una nueva conciencia judicial, donde la justicia se entienda no solo como proceso legal, sino como una forma de vida.
“La justicia sin empatía no es justicia. La igualdad no es una moda ni una meta; es un propósito que abraza, transforma y dignifica”, recalcó.
También reconoció que el reto es enorme: enfrentar desde la judicatura la violencia de género, el incumplimiento de pensiones alimenticias, la desigualdad laboral, y hacerlo con una visión incluyente, intercultural y cercana a las comunidades originarias.
Castillo Vega hizo un llamado directo a la ciudadanía, “el balón también está en su cancha. Exijan, denuncien, participen. La justicia abierta significa que las puertas del poder judicial están abiertas para ustedes”.
Ambas ponentes coincidieron en que la transformación real no comienza en la cima de las estructuras institucionales, sino desde abajo, desde el territorio, desde las comunidades y las organizaciones de base.
“La igualdad no se implora, se ejerce. La transformación no llega desde arriba, sino desde las mujeres que, como nosotras, convertimos la experiencia en resistencia y la resistencia en esperanza”, concluyó Álvarez Mendoza.
Este foro, que reunió a representantes de organizaciones sociales, pueblos originarios, juventudes y servidores públicos, se convirtió en un espacio de reflexión y acción colectiva. Un recordatorio de que la lucha feminista no termina con ocupar espacios de poder, sino con abrir caminos y construir un Estado más justo, más humano y más igualitario.



