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Mujeres y ciudadanía, claves en el combate a la corrupción en el Estado de México

Por Mireya Álvarez

La participación de las mujeres en la vida pública fue reconocida como un factor fundamental para fortalecer la transparencia, la rendición de cuentas y el combate a la corrupción durante el encuentro “Mujeres que inciden en el combate a la corrupción”, realizado en Toluca, donde representantes del poder legislativo, organizaciones ciudadanas y especialistas coincidieron en que la integridad pública requiere de una participación social activa y con perspectiva de género.

Durante el evento, la presidenta de la Mesa Directiva de la Legislatura del Estado de México, Martha Azucena Camacho Reynoso, señaló que la corrupción ha sido una de las heridas más profundas en la vida pública del país, ya que durante años debilitó a las instituciones, distorsionó las decisiones públicas y erosionó la confianza de la ciudadanía.

“Estamos aquí para hablar con claridad sobre las heridas más profundas que ha enfrentado la vida pública de nuestro país y de nuestro estado, la corrupción”, expresó la legisladora, quien subrayó que este fenómeno no es un concepto abstracto, sino una realidad que se traduce en obras inconclusas, servicios públicos deficientes y oportunidades que nunca llegaron a las comunidades que más lo necesitaban.

Camacho Reynoso explicó que durante muchos años numerosas decisiones se tomaron lejos de la gente y sin mecanismos claros de transparencia o rendición de cuentas, lo que derivó en una normalización de prácticas que dañaron a las instituciones públicas.

“La corrupción significa escuelas que no se construyeron, hospitales sin medicamentos, calles que nunca se pavimentaron y oportunidades que no llegaron a quienes más las necesitaban”, enfatizó.

La morenista subrayó que el combate a este problema no debe limitarse a un ámbito administrativo o jurídico, sino que representa una causa democrática y social, ya que las consecuencias de la corrupción afectan principalmente a los sectores más vulnerables de la población.

En ese sentido, destacó el papel que han desempeñado las mujeres en la promoción de la transparencia y la vigilancia ciudadana, y afirmó que cuando las mujeres participan en la vida pública, la política deja de ser un espacio cerrado y se transforma en un ámbito de ética pública, responsabilidad social y vigilancia institucional.

“Las mujeres han sido impulsoras de la transparencia, de la rendición de cuentas y de la defensa del interés público”, indicó.

Asimismo, consideró que la presencia femenina en los espacios de decisión se ha fortalecido en diversos ámbitos, como las universidades, las organizaciones civiles, los órganos de control, los tribunales y los gobiernos municipales.

De acuerdo con la legisladora, la sociedad mexiquense exige cada vez mayor integridad en el ejercicio del poder público, lo que obliga a las instituciones a fortalecer los mecanismos de vigilancia, participación ciudadana y rendición de cuentas.

“Cuando una mujer llega a un espacio de decisión no llega sola. Llegan con ella muchas historias de lucha y generaciones de mujeres que abrieron camino cuando la política les cerraba las puertas”, afirmó.

Por su parte, la presidenta del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Municipal Anticorrupción de Toluca, Liza Berenice Arilla Macedo, destacó que este encuentro surgió como un espacio para escuchar las voces de mujeres que trabajan diariamente en la construcción de instituciones más transparentes.

Explicó que el objetivo del foro es consolidar un esquema de gobernanza que no se construya únicamente desde las estructuras institucionales, sino desde la experiencia de las comunidades, los territorios y la participación ciudadana.

“Las mujeres somos protagonistas de una gobernanza que no se ejerce desde las cúpulas, sino desde las comunidades y las experiencias vividas”, expresó.

Arilla Macedo señaló que el trabajo conjunto entre ciudadanía, academia, sociedad civil y gobierno es fundamental para enfrentar la corrupción, ya que permite compartir información, sumar capacidades y generar propuestas concretas para fortalecer las políticas públicas anticorrupción.

Además, la presidenta del Comité de Participación, recordó que la lucha de las mujeres por la igualdad y la justicia tiene más de un siglo de historia y ha permitido abrir espacios de participación en diversos ámbitos de la vida pública.

En ese sentido, subrayó que hoy las mujeres participan activamente en la defensa de sus derechos, cuestionando leyes y prácticas discriminatorias, así como impulsando políticas públicas orientadas a construir instituciones más justas y transparentes, y destacó el papel que desempeñan las mujeres en diferentes sectores, desde las unidades de transparencia y los órganos electorales hasta la academia, el periodismo, los órganos de fiscalización y las organizaciones ciudadanas. “Cada acción, por pequeña que parezca, contribuye a construir un país más justo”, afirmó.

En su intervención, la secretaria técnica de la Comisión Legislativa de Combate a la Corrupción de la Cámara de Diputados, Mónica Fragoso Maldonado, ofreció una exposición sobre la metodología básica legislativa en materia anticorrupción y advirtió que la corrupción representa una grave amenaza para la democracia.

“La corrupción no es solamente una práctica ilegal, es una herida profunda en la confianza pública. Debilita nuestras instituciones, erosiona la democracia y afecta directamente la vida cotidiana de las personas”, sostuvo.

La especialista explicó que el impacto de la corrupción no es igual para todas las personas, ya que diversos estudios demuestran que existen diferencias entre hombres y mujeres debido a desigualdades estructurales como el acceso a recursos, la brecha en los espacios de decisión y los roles tradicionales de género.

Fragoso Maldonado mencionó que en algunos casos se presentan formas específicas de extorsión, como el soborno sexual, lo que evidencia que la corrupción también tiene una dimensión de género.

Ante este panorama, señaló que la participación activa de las mujeres en la vida pública es indispensable para fortalecer la integridad institucional y ampliar la representación democrática.

“Las mujeres no somos solamente víctimas de sistemas corruptos, somos protagonistas fundamentales en su transformación”, afirmó.

Como parte de las actividades del encuentro, se realizaron paneles de análisis y espacios participativos para fortalecer las capacidades ciudadanas dentro del sistema anticorrupción. Entre ellos se incluyeron mesas de trabajo sobre herramientas de denuncia ciudadana, incidencia desde el ámbito local y defensa de los derechos humanos.

Las dinámicas incluyeron ejercicios prácticos para simular procesos de solicitud de información pública, así como la presentación de denuncias ciudadanas y el intercambio de experiencias entre integrantes de comités de participación ciudadana municipales.

El evento concluyó con un espacio de diálogo y networking entre participantes, con el propósito de fortalecer redes de colaboración entre mujeres que trabajan en la promoción de la integridad pública.

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