* Reconoce precariedad contractual y plantea reestructura……
Por Mireya Álvarez
La titular de la Secretaría de las Mujeres del Estado de México, Mónica Chávez Durán, rechazó categóricamente que existan denuncias formales por acoso u hostigamiento laboral al interior de la dependencia, luego de los señalamientos que han circulado recientemente en medios y redes sociales. No obstante, reconoció la incertidumbre laboral que enfrentan las y los trabajadores debido a la alta proporción de personal contratado bajo esquemas eventuales.
En entrevista, Chávez Durán detalló que la Secretaría opera con más de mil plazas, de las cuales aproximadamente 829 son eventuales, es decir, contratos que se renuevan cada seis meses. Apenas 100 plazas son de confianza y el resto corresponde a personal sindicalizado o por proyectos específicos.
“Esto genera, naturalmente, un ambiente de inestabilidad y estrés entre el personal. Muchos llevan años trabajando en la Secretaría bajo este modelo, lo que provoca una constante sensación de incertidumbre, aunque en la práctica la gran mayoría de los contratos son renovados periódicamente”, explicó.
Sobre los recientes señalamientos de presunto acoso o violencia institucional, la funcionaria estatal fue enfática. “No hay denuncias formales, pero sí señalamientos mediáticos. No hay denuncias en el órgano interno de control ni ante la Fiscalía. Es importante que cualquier acto de violencia sea canalizado por las vías correspondientes. La Secretaría no tolera ningún tipo de violencia, ni hacia mujeres ni hacia ningún servidor público”, declaró.
Añadió que se ha dado seguimiento a algunos casos expuestos en medios, los cuales dijo, se han generado más por diferencias internas relacionadas con la eventualidad contractual, que por acciones formales de acoso.
También explicó que muchas plazas eventuales dependen de recursos federales etiquetados, que llegan en periodos específicos, generalmente en mayo, y cuyo ejercicio debe concluir en diciembre. Este esquema, bajo el capítulo 3000, informó implica que los contratos no pueden extenderse más allá del plazo del proyecto.
“No se trata de despidos masivos ni de falta de voluntad para contratar. El problema es presupuestal. Cuando los contratos están ligados a recursos federales, tienen una vigencia específica y no pueden renovarse sin el respaldo presupuestal correspondiente”, puntualizó.
En ese sentido, aclaró que no existe una política de no recontratación, sino que los contratos responden a la temporalidad de los programas que los financian.
Asimismo, reconoció que la Secretaría necesita una reestructura orgánica urgente para garantizar una mayor estabilidad y claridad en las funciones del personal. Indicó que ya se encuentra en conversaciones con la Oficialía Mayor para evaluar las posibilidades presupuestarias de cara al próximo ejercicio fiscal.
“La institucionalidad también se construye con una estructura clara y sólida. Hay áreas como la coordinación administrativa donde solo hay una persona de base y todo el equipo restante es eventual. Esto dificulta establecer responsabilidades y continuidad en los procesos”, lamentó.
Aunque no aseguró que el cambio estructural se logre en el corto plazo, subrayó que el compromiso es avanzar hacia un modelo más digno para el personal, sin que eso signifique que la operación actual esté comprometida.
La titular de la secretaría de las Mujeres defendió que, a pesar del carácter eventual de la mayoría del personal, todas las personas tienen asignadas responsabilidades claras mediante oficios de funciones. Además, aseguró que los derechos laborales como aguinaldos, primas vacacionales y finiquitos proporcionales son respetados y entregados conforme a la ley, incluso en contratos semestrales.
“Se garantiza el respeto a los derechos laborales y humanos. Cada persona sabe desde su contratación cuál es el tiempo de vigencia y los términos del contrato. No hay sorpresas”, dijo.
Finalmente, al ser cuestionada sobre si esta precariedad estructural pone en riesgo el trabajo de la Secretaría y la atención a las mujeres mexiquenses, Chávez Durán fue contundente: “No. El trabajo continúa porque hay un equipo comprometido. Sin embargo, sí creemos que dignificar al personal es una prioridad para mejorar el ambiente laboral y garantizar una atención aún más efectiva y humana a las mujeres que atendemos. Y en eso estamos trabajando”, concluyó.
Cabe destacar que la Secretaría de las Mujeres en la entidad atiende actualmente a más de 90 municipios a través de sus diversos programas, muchos de ellos operados por personal eventual, lo que evidencia tanto la amplitud de su cobertura como los retos estructurales que enfrenta.



