Moscú no quisiera que los posibles envíos de petróleo ruso a Cuba, que sufre una drástica crisis energética bajo la presión de EE.UU., acabaran en una escalada con Washington debido a su promesa de imponer aranceles a los países que envíen este hidrocarburo a la isla; sin embargo, el comercio bilateral entre ambas potencias prácticamente no existe en la actualidad debido a sanciones previas, declaró el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov
“No quisiéramos ningún tipo de escalada. Pero, por otro lado, en este momento prácticamente no tenemos comercio alguno [con EE.UU.]”, señaló.
“Por eso, aquí confiaríamos en un diálogo constructivo y en la solución de los problemas existentes mediante el diálogo”, expresó el vocero.
Respondiendo a la pregunta sobre los planes de Moscú de brindar apoyo energético a Cuba a través de los envíos de petróleo, Peskov resaltó que es “evidente” que no se puede hablar detalladamente en público sobre tales temas “por razones comprensibles”.
“Solo puedo repetir que durante todos estos días hemos estado en contacto con nuestros amigos cubanos y hemos estado discutiendo opciones para ayudarlos”, reiteró.
Previamente, desde la Embajada de Rusia en La Habana informaron que el país euroasiático está preparando un próximo envío a Cuba de petróleo y de productos derivados en calidad de ayuda humanitaria.
Por su parte, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, tachó de “bloqueo energético” las presiones que la Administración estadounidense está ejerciendo contra Cuba.



