Por Mireya Álvarez
El nuevo Reglamento de Tránsito del Estado de México y que entrará en vigor el 25 de noviembre próximo, coloca a peatones y ciclistas en la cúspide de la jerarquía de movilidad, reconoce su vulnerabilidad y busca garantizar su seguridad mediante mejores condiciones viales, sin embargo también incorpora medidas correctivas necesarias para quienes incumplen las reglas y ponen en riesgo a la ciudadanía, particularmente ciclistas y motociclistas que suelen conducirse con la idea de que nada les puede pasar y que pueden invadir carriles, desobedecer señales o circular sin precaución, prácticas que aumentan la probabilidad de accidentes y afectan a todos los usuarios de la vía.
Las sanciones para ciclistas se concentrarán en amonestaciones dirigidas a quienes ignoren señales de tránsito, circulen sin precaución sobre ciclovías o sobre la extrema derecha, transiten por aceras destinadas a peatones, se sujeten a otros vehículos para ser remolcados o desobedezcan señalizaciones preventivas y restrictivas, estas medidas buscan frenar conductas irresponsables que se han vuelto frecuentes y que generan tensión y peligro en calles y avenidas, donde muchos ciclistas se desplazan como si fueran invulnerables sin considerar las consecuencias para ellos y para quienes los rodean.
En el caso de peatones se aplicarán amonestaciones a quienes invadan intempestivamente la superficie de rodamiento, circulen sobre vías primarias, no respeten semáforos, crucen en lugares no permitidos o eviten usar puentes peatonales, también se sancionará a quienes realicen actos que representen un obstáculo o riesgo para otras personas o provoquen daños a bienes públicos o privados, estas medidas buscan ordenar el tránsito peatonal y reducir situaciones de peligro originadas por descuidos o prácticas normalizadas que terminan provocando siniestros viales.
Aunque el reglamento ha generado críticas por parte del colectivo Cometa el cual lo considera una propuesta con visión automovilcentrista al señalar que podría revictimizar a peatones en caso de accidentes, también es cierto que la falta de infraestructura peatonal adecuada no justifica que ciclistas y motociclistas continúen circulando sin reglas, exponiéndose y exponiendo a otros, se espera que el nuevo reglamento actúe con firmeza especialmente ante quienes conducen bicicletas y motocicletas con exceso de confianza y sin respeto por la normatividad.
La intención del marco actualizado es clara, crear un tránsito más seguro equitativo y ordenado donde todos los usuarios respeten normas que protegen vidas, la expectativa ciudadana apunta a que las nuevas disposiciones no se queden en papel y que realmente corrijan comportamientos que han provocado accidentes y conflictos diarios, la aplicación rigurosa será determinante para que ciclistas motociclistas y peatones transiten con mayor responsabilidad y para que la convivencia vial en el Estado de México avance hacia un entorno más seguro para todos.



