* Tayron Paredes fue visto por última vez mientras hacía una entrega en motocicleta……
Por Mireya Álvarez
La incertidumbre y el miedo vuelven a envolver a una familia migrante en territorio mexicano, y es que ahora Tayron Paredes Gamboa, un joven venezolano de 27 años, desapareció el pasado viernes 19 de septiembre mientras cumplía con su jornada laboral como repartidor de plataforma en motocicleta en el municipio de Cuautitlán Izcalli, y desde entonces, su paradero es un completo misterio.
Originario de Caracas, Tayron combinaba su trabajo como repartidor con su pasión por la música, debido a que era también DJ en eventos locales, sin embargo, desde la fecha ya mencionada y de acuerdo con los registros de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), su última ubicación conocida fue cerca de la caseta Jorobas, en el municipio de Huehuetoca, alrededor de las 4 de la tarde, de acuerdo con la señal de GPS de su teléfono.
Horas antes de desaparecer, el joven venezolano había enviado un mensaje alarmante a su hermana, aproximadamente una hora antes de su desaparición donde le externaba a su hermana su preocupación por el lugar donde debía realizar una entrega, describiéndolo como un sitio aislado y cubierto de maleza. “Puro monte”, escribió, junto a una fotografía de lo que parecía un terreno baldío y después de ese mensaje, nada más se supo de él.
Ante ello, su familia ha comenzado una intensa búsqueda en redes sociales, mientras autoridades locales y la CNB activaron la ficha correspondiente para su localización.
El caso ha generado una fuerte ola de preocupación, especialmente porque se da en un contexto alarmante donde el Estado de México se ha convertido en uno de los epicentros de desapariciones en el país, en particular de migrantes y jóvenes trabajadores de aplicaciones, quienes suelen estar expuestos a zonas peligrosas y sin protección laboral efectiva.
Familiares de Tayron y organizaciones defensoras de derechos humanos hacen un llamado urgente a la ciudadanía de que cualquier información puede ser crucial para dar con su paradero.
A ello se suma el reciente hallazgo de los cuerpos sin vida de los músicos colombianos B-King y Regio Clown en este mismo estado, también migrantes latinoamericanos en busca de oportunidades; y aunque hasta ahora no se han establecido vínculos entre los casos, la similitud en los perfiles de las víctimas y las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan prende nuevas alarmas.
En un país donde desaparecen más de 100 personas cada día, cada caso que se visibiliza es un acto de resistencia contra el olvido.



