* Amenazan con dejar sin suministro a miles de familias tras cierre de pozos clandestinos……
Por Martha Romero
El chantaje del agua
El Estado de México enfrenta una amenaza tan cínica como peligrosa, los piperos que, en su mayoría y durante años extrajeron agua de pozos clandestinos, ahora chantajean a la población y al gobierno con dejar sin servicio a miles de familias durante los próximos 15 días, la advertencia surge tras el operativo “Caudal”, mediante el cual la Fiscalía General de Justicia del Estado de México clausuró decenas de tomas irregulares y pozos ilegales en 48 municipios.
El golpe a este negocio del agua robada, exhibió una red de intereses que lucró durante años con la necesidad de quienes no cuentan con red hidráulica y que hoy, sin pudor alguno, pretende castigar a los ciudadanos por el fin de su impunidad.
Desde el fin de semana comenzaron a circular mensajes en redes y grupos vecinales, “no habrá agua en los próximos días, les avisaremos cuando podamos surtir”, escribieron los operadores de pipas a sus clientes habituales, los mismos que durante años pagaron tarifas cada vez más altas por el líquido obtenido de manera ilegal, colonias enteras de Ecatepec, Tecámac, San Martín de las Pirámides y Acolman quedaron sin alternativa para cubrir sus necesidades básicas, familias que viven al día, sin tinacos ni cisternas, se quedaron sin agua para cocinar, lavar o bañarse, víctimas de un sistema que toleró el saqueo hasta volverlo cotidiano.
El negocio detrás de la escasez
El desabasto de agua fue convertido en negocio por grupos que aprovecharon la negligencia institucional, camiones sin permisos llenaban sus tanques en pozos clandestinos y revendían el recurso a precios de oro, las autoridades lo sabían, pero miraron hacia otro lado, el operativo “Caudal” solo destapó una estructura de corrupción que operaba a plena luz del día y, cuando finalmente la justicia interviene, los piperos reaccionan con amenazas, demostrando que la crisis hídrica también es una lucha por el control del agua y el poder económico que representa.
Paradójicamente, los mismos que violaron la ley se presentan como víctimas, aseguran que los cierres “los dejan sin fuente de trabajo”, pero callan que su actividad se sostenía sobre el robo de un bien público, el resultado es un escenario perverso donde los ciudadanos pagan los platos rotos, atrapados entre la corrupción, la impunidad y la ausencia de soluciones oficiales que garanticen el acceso al agua como derecho humano y no como privilegio de unos cuantos.
Empresarios también al borde del colapso
Por otro lado, la emergencia no solo golpea a los hogares, también está generando un impacto económico devastador. Mauricio Massud, presidente del Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México (Concaem), advirtió que las pérdidas para el sector hotelero, restaurantero e industrial ya superan los 2 mil millones de pesos y crecen día con día, la falta de suministro mediante pipas ha paralizado operaciones esenciales en al menos el 70% de las más de 8 mil unidades económicas que operan en el estado.
Massud detalló que 60 hoteles de cadenas importantes, 200 industrias en el Valle de México y Toluca, así como más de 5 mil restaurantes, reportan afectaciones severas, en el sector hotelero siete mil 49 habitaciones permanecen sin agua, lo que compromete la higiene y la experiencia de los huéspedes, mientras que en los restaurantes la situación es crítica, el agua es indispensable para cocinar y operar sanitarios, lo que ha obligado a muchos establecimientos a suspender servicios básicos, Christian Muñoz, representante del gremio restaurantero, confirmó que incluso cadenas internacionales como McDonald’s han tenido que cerrar temporalmente por falta de suministro.
El líder empresarial exigió a la Fiscalía del Estado de México y a la Comisión del Agua una respuesta urgente, advirtió que el desabasto podría escalar a una crisis regional con consecuencias graves para el desarrollo económico, pidió además regularizar las tomas clandestinas que agravan la escasez y llamó a las autoridades a garantizar abasto formal, “el agua es un derecho humano, pero también requiere responsabilidad y formalidad”, sostuvo Massud, quien recalcó que muchas empresas carecen de acceso directo al agua potable por la deficiente infraestructura y la falta de planeación.
El agua como rehén del caos
La amenaza de los piperos desnuda la fragilidad estructural del sistema hídrico mexiquense, un modelo de dependencia que nació de la corrupción y de gobiernos que permitieron que particulares usurparan funciones públicas, el operativo “Caudal” fue necesario, pero no suficiente, si no se acompaña con un plan inmediato de abastecimiento, sanciones ejemplares y alternativas para las comunidades afectadas, el riesgo es que el desabasto se convierta en catástrofe social y económica.
El agua no puede seguir siendo rehén de intereses privados ni instrumento de chantaje, el gobierno del Estado de México debe asumir el control del suministro, habilitar plantas móviles y distribuir el líquido de manera directa, si los piperos cumplen su amenaza, el silencio institucional solo confirmará lo que millones de mexiquenses ya saben, que el Estado tiene sed de autoridad, pero carece de voluntad para ejercerla.



