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Plantón hasta que liberen a indígena otomí acusado de homicidio

* A pesar de que el beneficio de la amnistía le fue otorgado en marzo del 2025, aún no ha logrado su libertad……

Por Martha Romero

Integrantes del colectivo Haz Valer mi Libertad mantienen un plantón frente al edificio del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México (TSJEM) en espera de que un juez ordene la libertad de Tomás Gabriel Crisanto, originario de la comunidad de Jiquipilco el Alto, en el municipio de Temoaya, pues fue injustamente preso por un homicidio que no cometió y por lo que el 25 de marzo del 2025 le fue otorgado el beneficio de la amnistía.

En improvisadas carpas instaladas en la calle de Nicolás Bravo y con rejas que simulan la cárcel en la que están recluidos sus familiares, miembros del colectivo acompañan desde hace siete días a Carmen Flores, esposa de Tomás Gabriel, quien exige al Poder Judicial revise el caso para que su esposo obtenga su libertad, por lo que advirtió que no se moverán del lugar hasta que dicha acción sea un hecho.

En entrevista, expuso que el argumento que las autoridades judiciales le han brindado es que cómo apenas se están dando movimientos para que la Sala de Asuntos Indígenas funcione de manera correcta, instancia a la que se tiene que turnar el caso para que brinde la amnistía, ello porque su esposo es integrante del pueblo otomí de Temoaya, advirtiendo que “aquí vamos a estar hasta que nos resuelvan”.

Recordó que para que le fuera otorgado el beneficio de la amnistía, la única imposición del juez que lleva el caso fue el pago de 660 mil pesos por concepto de reparación del daño, de los cuales 300 mil pesos corrieron a cargo del Poder Judicial y ella tuvo que juntar los 360 mil pesos restantes, por lo que se vio en la necesidad de empeñar su casa y vender otros bienes.

Carmen Flores recordó que el 16 de abril del 2013, cuando su esposo Tomás cerró la tienda de abarrotes que tenían en la comunidad de Entabi, también en Temoaya, subió a su camioneta y en el camino a su casa se encontró a su sobrino menor de edad a quien le dio un “aventón”.

En el trayecto, dijo, el sobrino de su esposo vio a unos muchachos a los que de manera inesperada les disparo con un arma que llevaba, por lo que su esposo le comentó que iba a ir a declarar para deslindarse de las acciones del muchacho, pero lo único que logró fue que le fabricaran una orden de aprehensión y se lo llevaron al Centro de Prevención y Readaptación Social Santiaguito, en Almoloya de Juárez, donde ha permanecido cerca de 13 años.

Refirió que si bien entregaron al sobrino de su esposo porque sabían que fue él quién disparo el arma, fue internado en el tutelar para menores Quinta del Bosque, ubicado en Zinacantepec, pero cumplió su sentencia y obtuvo su libertad. No obstante, deslindó de toda responsabilidad a Tomás sobre la muerte del joven a quién le disparo.

Precisó que para enfrentar la situación de su esposo, además de empeñar su casa, vendió una camioneta y dos terrenos con tal de verlo fuera de la cárcel, porque es un buen esposo y un buen ser humano, con quién lleva 33 años de casada y quién es inocente, por lo que junto con los integrante del colectivo Haz Valer mi Libertad están luchando hasta que salga de prisión.

Mencionó que en este largo caminar se han acercado a instancias como el Centro de Derechos Humanos “Zeferino Ladrillero” y a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem), por lo que solo espera la resolución del Poder Judicial a través de la Sala de Asuntos Indígenas.

Finalmente, adelantó que el próximo miércoles el colectivo va a llevar a cabo una actividad en honor a su esposo, misma a la que van a invitar al magistrado presidente del Poder Judicial, Héctor Macedo García, de quién esperan su asistencia o en su defecto, de un representante de este Poder.

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