Por Mireya Álvarez
La consejera presidenta del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), Amalia Pulido Gómez, encabezó la presentación del estudio “La participación ciudadana durante los comicios para la gubernatura en el Estado de México (2011–2023)”, un espacio de análisis y reflexión que puso en el centro del debate el papel de la ciudadanía en la salud democrática de la entidad.
Durante su intervención, Pulido Gómez subrayó que la democracia no se defiende únicamente el día de la elección, sino también cuando se reconocen con honestidad sus signos de desgaste, en este sentido, advirtió que la ausencia de la ciudadanía en las urnas constituye una de las señales más claras e incómodas del debilitamiento de la cultura cívica, ya que una baja participación compromete la representación y debilita el vínculo entre la sociedad y los asuntos públicos.
El estudio revela que, en las tres elecciones a la gubernatura analizadas, la abstención se mantuvo en niveles elevados: 53.9 por ciento en 2011, 46.5 por ciento en 2017 y 49.7 por ciento en 2023, lo que confirma que se trata de un fenómeno persistente y multicausal. La consejera presidenta destacó que este comportamiento no es exclusivo del Estado de México, sino parte de una tendencia global, y de acuerdo con datos internacionales citados en la investigación, la participación electoral promedio a nivel mundial descendió de 65.2 por ciento en 2008 a 55.5 por ciento en 2024, lo que plantea riesgos para la credibilidad de las elecciones.
El documento presentado combina herramientas cuantitativas y descriptivas y para su elaboración se informó que se levantaron 666 cuestionarios, en su mayoría de forma presencial, en los 125 municipios del estado, lo que permitió identificar diferencias territoriales al dividir el análisis en tres regiones como en el Valle de México, Toluca y resto de la entidad. Asimismo, el estudio dialoga con una discusión más amplia sobre el estado de la democracia en la región, donde se observa volatilidad en el respaldo ciudadano: el apoyo a la democracia pasó de 43 por ciento en 2020 a 35 por ciento en 2023, con una ligera recuperación en 2024.
Uno de los hallazgos centrales es la desconfianza hacia los partidos políticos, identificada como un factor clave del abstencionismo y como un elemento que se extiende a otras instituciones del sistema democrático.
En este contexto, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental del INEGI 2023 muestran que en el Estado de México solo 22.3 por ciento de la población confía en los partidos políticos, frente a 51.5 por ciento que confía en los institutos electorales, lo que evidencia un piso institucional existente, aunque con una credibilidad frágil.
El estudio también advierte que, en contextos de desconfianza, la ciudadanía puede llegar a tolerar desviaciones democráticas a cambio de estabilidad o conveniencia política. No obstante, se recuerda que una condición mínima de salud democrática es que quien gana una elección respete las reglas de la alternancia y los cauces institucionales.
A pesar del panorama retador, la Consejera Sayonara Flores Palacios, indicó que la investigación propone una ruta práctica basada en “tres pilares interconectados: confianza, representación e información”. En particular, se identificó que el acceso a información clara sobre candidaturas y propuestas se vincula con mejores percepciones de representación y con mayores niveles de participación, por lo que la educación cívica, el acceso a la información y una comunicación efectiva se mantienen como tareas pendientes.
La profesora investigadora del Colegio Mexiquense, Cecilia Cadena Inostroza, explicó que el estudio fue resultado de más de seis meses de trabajo conjunto entre el equipo académico y la Dirección de Participación Ciudadana del IEEM, y subrayó la importancia de los estudios locales para comprender las particularidades del territorio mexiquense y subrayó que el abstencionismo no puede medirse con un parámetro único, ya que depende de factores culturales, sociales e institucionales específicos de cada región.
Entre los hallazgos más relevantes, Cadena Inostroza señaló que Toluca se convirtió en un caso inesperado de análisis, al presentar altos niveles de apatía y baja identificación con la entidad, incluso por encima del Valle de México, lo que abre nuevas líneas de investigación para el diseño de estrategias focalizadas.
Durante el evento también participaron integrantes del equipo de investigación, quienes detallaron la metodología estadística y cartográfica del estudio, así como los principales cruces de variables que confirman que la participación ciudadana es un fenómeno multidimensional, donde la confianza institucional, la percepción de representación y el acceso a la información juegan un papel central, por encima de variables sociodemográficas tradicionales.
En su mensaje de cierre, la consejera electoral Flores Palacios destacó que esta es la primera presentación pública de los resultados y subrayó la importancia de la sinergia institucional entre el IEEM, el Colegio Mexiquense, autoridades electorales, partidos políticos, academia y sociedad civil. Señaló que el estudio constituye una herramienta clave para la prospectiva electoral y para fortalecer los sistemas de alerta temprana en materia democrática.
Finalmente, las autoridades coincidieron en que este ejercicio no representa un punto de llegada, sino un punto de partida para abrir una conversación incómoda pero necesaria y para diseñar acciones corresponsables, más cercanas y focalizadas, que permitan recuperar la participación ciudadana como un hábito cívico y no como una excepción en el Estado de México.



