Por Mireya Álvarez
El actual presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México (TSJEM), Fernando Díaz Juárez, confirmó que una vez que finalice su mandato, asumirá una magistratura y buscará participar en el proceso electoral de 2027. En esa contienda se renovará el 83 por ciento de los cargos del Poder Judicial mexiquense, lo que brindará una oportunidad para que los magistrados y jueces obtengan la legitimación del voto popular.
“Yo tengo mi nombramiento como magistrado, estaré compitiendo si las condiciones se dan en 2027, como el resto de los integrantes del Pleno que faltamos por transitar en esta legitimación que requiere del apoyo de la gente a través del voto”, aseguró.
En otros temas, el titular del PJEM dio a conocer que la capacitación de los nuevos integrantes del Poder Judicial se encuentra en su última etapa. Los nuevos jueces y magistrados están siendo instruidos directamente en los tribunales, lo que permite un aprendizaje práctico y enfocado en el trabajo diario. Además, indicó que la formación, coordinada por la Escuela Judicial de la entidad, se está realizando directamente en los órganos donde los nuevos funcionarios asumirán funciones.
“Están siendo capacitados in situ, es decir, en los propios órganos y tribunales de alzada para ver el trabajo del día a día y el funcionamiento de los órganos, en la praxis”, explicó. La capacitación, que se extenderá del 4 al 29 de agosto, incluye la guía de mentores jueces y magistrados activos o retirados y un tutor académico de tiempo completo.
En cuanto a la transformación institucional derivada de la reforma judicial estatal, Díaz Juárez aseguró que el proceso de transición se puso en marcha desde la conformación del Comité de Transición y del órgano responsable de implementar los cambios estructurales.
“Estamos trabajando con intensidad, tanto en el Consejo de la Judicatura como en las áreas administrativas, para garantizar que esta transición se realice con orden, transparencia y una comunicación constante con quienes asumirán las nuevas responsabilidades”, enfatizó.
Cabe referir que el Poder Judicial del Estado de México enfrenta uno de los mayores procesos de reestructuración en su historia reciente, que contempla una mayor legitimación de sus integrantes mediante el voto popular, así como ajustes operativos y administrativos profundos. La transición, que arrancó en 2024, culminará en 2027, año clave para consolidar un modelo judicial más cercano a la ciudadanía y con mayor respaldo social.



