Por Mireya Álvarez
En plena temporada de lluvias y ante los estragos que dejan fenómenos naturales como huracanes o inundaciones, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) alzó la voz para exigir la restitución de un sistema federal de atención a damnificados que realmente proteja a la ciudadanía. Cristina Ruiz Sandoval, presidenta del PRI en el Estado de México, propuso que el gobierno federal asuma completamente los costos por daños personales y materiales en caso de desastres naturales.
La dirigente tricolor lamentó que, desde 2021, las emergencias climáticas en el país se enfrentan sin una estructura financiera sólida, luego de que el gobierno federal encabezado por Morena decidiera eliminar el Fondo de Desastres Naturales (FONDEN), sin diseñar un mecanismo de sustitución eficiente.
“El FONDEN era la principal herramienta institucional con la que contaban estados y municipios para responder de manera inmediata ante eventos como huracanes o sismos. Su desaparición dejó a millones de personas en la incertidumbre, sin respaldo económico ni logístico del gobierno”, sostuvo.
Hasta antes de su eliminación, el FONDEN contaba con recursos que oscilaban entre los 15 mil y 20 mil millones de pesos anuales, dependiendo de las asignaciones presupuestales y la magnitud de las emergencias. Su supresión significó la desaparición acumulada de más de 33 mil millones de pesos destinados a protección civil, según estimaciones del propio PRI.
Ruiz Sandoval subrayó que esta decisión dejó a los gobiernos estatales y municipales a merced de sus limitados recursos, sin una coordinación técnica ni garantía de que los apoyos lleguen de manera oportuna y equitativa. “Hoy los apoyos, cuando llegan, son insuficientes, opacos y discrecionales. Hay comunidades completamente olvidadas por no estar en el radar político del momento”, denunció.
La propuesta del PRI, presentada en medio de la creciente preocupación por los efectos del cambio climático y la frecuencia de eventos extremos, busca que la Federación retome su responsabilidad constitucional en la protección de la población ante fenómenos naturales.
“Exigimos que el gobierno federal reestablezca un esquema nacional de atención a desastres que no solo sea transparente y eficiente, sino que responda de inmediato a la gente, como lo hacía el FONDEN. No se trata de revivir un nombre, sino de garantizar que ninguna familia vuelva a quedar en el abandono tras perderlo todo”, finalizó.
En tanto, comunidades afectadas siguen esperando respuestas mientras las lluvias continúan cobrando factura, no solo en infraestructura, sino en vidas y seguridad.



