“Que nos faltó”, cuestionó la gobernadora Delfina Gómez Álvarez para evitar la muerte de los niños Fernandito y Dulce.
Durante la presentación de un «Centro Libre para las Mujeres en Chalco» la mandataria estatal se quebró emocionalmente y lloró ante la imposibilidad de haber salvado la vida de dos niños .
Fernandito fue asesinado en Los Reyes la Paz por un préstamo de mil pesos, que la mamá no pudo pagar; mientras que Dulce, la niña de Chalco fue víctima de hombres armados que llegaron a su domicilio a buscar a la pareja sentimental de su madre.
Recordó que hoy nuestro país vive una profunda transformación histórica y humanista que inició con Andrés Manuel López Obrador y continúa con la Presidenta Claudia Sheinbaum y de que las mujeres piden ser lo que se proponen, como llegar a ser maestras, científicas, profesionistas, alcaldesas, gobernadoras y desde luego llegar a presidir el poder legislativo, ejecutivo o judicial.
Tenemos derecho a soñar, a reír y a participar en la vida publica de nuestras comunidades.
Liberar a la mujeres de la violencia con una política integral desde la política pública federal, que promueve la igualdad de género, garantizando sus derechos colectivos y con sensibilidad bajo los principios de libertad, autonomía económica, prevenir y atender todas las violencias.
Los Centros Libres impulsan el desarrollo integral de las mujeres a través de asesoría psicológicas, jurídicas, trabajo social, actividades físicas, culturales y recreativas, para que la mujeres fortalezcan sus habilidades y sanen su corazón.
Lamentó las muertes de Fernandito y Dulce y «fue cuando se quebró en llanto y con voz quebrada continuo su discurso», dijo que hablar sobre ese tema duele y que duele mucho la pérdida de dos niños, “disculpen es algo que no debe ser”.
Fue cuando cuestionó “¿Qué nos faltó para salvar la vida de dos niños?”.
Como sociedad debemos atender casos de maltrato a mujeres y niños, además de no ser indiferente ante la violencia de mujeres y pidió empatía hacia las víctimas de violencia, porque es una situación de vergüenza, de dolor público.
Dijo que los funcionarios públicos deben de dejar sus escritorios y salir a la calle para escuchar y atender más las quejas de las personas que viven en zonas olvidadas. Reconoció que está vez se ha reducido el porcentaje de homicidios, robos de autos, pero empaña estas cifras la muerte de dos niños.
Ella pidió una disculpa por lo que ocurrió con los dos niños y pidió a sus secretarios “que veamos más allá”.
Agregó “todavía nos falta atender zonas que la verdad están olvidadas y donde hay más violencia”.
Pidió públicamente formar redes de Mujeres para atender estos casos ya que después es demasiado tarde expresó.



