* Delfina Gómez ajusta equipo para “mejorar resultados”……
Por Mary González
Con la promesa de fortalecer el funcionamiento interno del gobierno del Estado de México y agilizar procesos administrativos clave, la gobernadora Delfina Gómez Álvarez tomó protesta a cinco nuevos integrantes de su gabinete, los movimientos se presentan en un contexto donde la administración enfrenta retos en materia de eficiencia institucional, atención ciudadana y ejecución presupuestal, por lo que estos ajustes buscan -según el discurso oficial- impulsar un desempeño más coordinado entre dependencias estratégicas.
Renovación en áreas clave
El nombramiento más relevante recayó en Mónica Chávez Durán, quien dejó la Secretaría de las Mujeres para asumir la Oficialía Mayor, área responsable de la administración de recursos materiales y financieros del gobierno estatal, licenciada en Derecho por la Universidad Tecnológica de México y maestra en Administración Pública por el Instituto Nacional de Administración Pública, Chávez Durán cuenta con antecedentes en gestión pública, pues fue titular de la Unidad de Transparencia y Oficial Mayor del organismo de agua potable en Tlalnepantla, ahora tendrá la tarea de ordenar y optimizar la operación interna del gobierno, una de las áreas más observadas por órganos de control y ciudadanía.
Para cubrir la vacante que dejó en la Secretaría de las Mujeres, fue nombrada María Esther Rodríguez Hernández, profesora en Biología por la UNAM, con más de tres décadas de experiencia en educación secundaria técnica, se le reconoce por impulsar programas de enseñanza científica y formación integral de adolescentes, aunque no proviene del activismo feminista ni del sector especializado en atención a la violencia de género, el gobierno apuesta por su perfil académico y capacidad organizativa para liderar una dependencia que enfrenta demandas urgentes en materia de protección y justicia para mujeres.
Movimientos en comunicación y deporte
En el Sistema Mexiquense de Medios Públicos fue designado Carlos Brito Lavalle, internacionalista con trayectoria en medios institucionales, ha sido Secretario Técnico de la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía del Senado, Director General de Canal Once y responsable de Comunicación Social en el IMSS Bienestar, ahora tendrá el reto de reposicionar los medios públicos estatales como plataformas de información plural y servicio social, en un escenario donde la credibilidad institucional es constantemente cuestionada.
Otro de los movimientos se dio en el Instituto del Deporte del Estado de México, donde Miguel Ángel Sánchez González tomó posesión como nuevo titular, licenciado en Educación Física por la Escuela Superior de Educación Física, ha dedicado gran parte de su vida profesional a promover la actividad física entre niñas, niños y adolescentes en escuelas de Texcoco, su reto será revitalizar la infraestructura deportiva, recuperar espacios comunitarios y generar políticas públicas que combatan el sedentarismo y la obesidad infantil, problemas crecientes en la entidad.
Finalmente, la Dirección de Personal de la Oficialía Mayor quedó a cargo de Armando González Zozaya, licenciado en Relaciones Internacionales por la UNAM y maestro en Gestión Pública Aplicada por el ITESM, con experiencia en administración pública, capital humano y control presupuestal, destaca su paso por la Secretaría de Educación Pública como Director General del Sistema de Administración de la Nómina Educativa Federalizada, área clave para el pago de docentes en todo el país, ahora deberá garantizar procesos transparentes y eficientes en la gestión del personal gubernamental.
Los ajustes en el gabinete de Delfina Gómez reflejan una estrategia de reacomodo basada en perfiles técnicos más que políticos, aunque el discurso oficial habla de fortalecimiento institucional, el verdadero impacto de estos movimientos dependerá de su capacidad para traducirse en mejores servicios y atención directa para la ciudadanía, en un estado donde aún persisten quejas por burocracia, lentitud y falta de respuesta gubernamental, los nuevos funcionarios tienen poco margen para el error y muchas expectativas encima.



