CONTRAPENDIENTE

Ricardo Moreno: el alcalde del bache y la infracción

Por Karina Libien

Toluca no quiere multas, quiere calles

Toluca no necesita más oficiales con libretas, necesita menos hoyos y más asfalto, pero en la oficina de Ricardo Moreno parece que las únicas ruedas que giran bien son las de las patrullas con grúa, porque mientras los ciudadanos esquivan baches como en un videojuego sin premio, los agentes de tránsito ya tienen listo el combo de infracción, corralón y sermón, sí, volvió el orden, pero las calles siguen igual de hechas trizas que la confianza ciudadana, o peor.

Las multas llueven como si fueran pavimento, pero el pavimento, ese sí brilla por su ausencia, las avenidas son cráteres con nombre propio, ruinas municipales disfrazadas de vialidades, están Díaz Mirón, Las Torres, Cacalomacán, San Felipe Tlalmimilolpan, Adolfo López Mateos, Pino Suárez, José María Morelos, Hermenegildo Galeana, Independencia, 5 de Mayo, Heriberto Enríquez y Paseo Colón, una pasarela de abandono donde el único desfile es el de los mecánicos haciendo su agosto.

Chapopote y selfis: la fórmula de gobierno

Cuando al ayuntamiento le da por “trabajar”, ¿qué hace?, claro, el viejo truco del chapopote, el maquillaje municipal por excelencia, esa receta mágica de tres paladas, una selfi, y a presumir que ya se arregló todo, aunque la tapadera se levante a los tres días con la primera lluvia como si el pavimento también cobrara quincena y tuviera derecho a faltar, no es mantenimiento, es marketing de cuarta, porque mientras la pala posa, la ciudad se parte.

Pero eso sí, cuando esquivas un bache y caes en otro, ahí te va la multa por maniobra “imprudente”, porque en Toluca lo imprudente no es dejar las calles como zona de guerra, lo imprudente es que el ciudadano intente sobrevivirlas, y si te estacionas fuera de la línea invisible que nadie pinta, también te sancionan, y si te detienes a llorar porque tronaste la llanta en la cuneta municipal, también llega la grúa.

El gobierno que multa pero no asfalta

¿Quién multa al gobierno por tener las calles hechas pedazos?, ¿quién le cobra a Ricardo Moreno “ilustre edil”, por cada suspensión rota, por cada rótula humana afectada, por cada motociclista que se va al suelo por culpa de un cráter que parece de Marte?, aquí solo pagan los de siempre, los contribuyentes, los automovilistas, los ciudadanos que ya ni se indignan porque la burla es diaria, sistemática, descarada y sin pena.

Y no nos digan que no hay dinero, porque para imprimir boletas de infracción, sí hay, para operar grúas, también hay, para comprar drones que tomen fotos desde el cielo del desastre que no arreglan, claro que hay, pero para pavimentar en serio, para compactar bien, para cambiar drenaje, para hacer obra pública de verdad, ahí ya no hay recursos, ni maquinaria, ni tiempo, ni interés, ni voluntad

Ciudad sin obra, municipio con cinismo

Toluca no necesita más declaraciones de funcionarios con casco que no saben distinguir entre grava y grava de río, ni necesita brigadas improvisadas que se aparecen dos horas para dejar media calle medio parchada, ni necesita spots de radio que digan que todo está mejor que nunca mientras el coche se desarma en la esquina, lo que necesita son calles que no parezcan campo minado, avenidas que no cobren factura en amortiguadores y drenaje que no colapse cuando cae una llovizna.

Pero claro, eso no sale en la foto, lo que sí sale es el agente poniendo una multa con el fondo de un bache, o el operativo sorpresa para revisar placas mientras atrás el pavimento está más agrietado que la credibilidad del ayuntamiento, y ahí está el alcalde, Ricardo Moreno, listo para hablar de orden, de justicia vial, de “rescate” urbano, mientras Toluca se hunde en el lodo del abandono.

Toluca está rota, pero el negocio no para

No es el clima, no son los automovilistas, no es la geografía, la ciudad está rota por negligencia, por simulación, por priorizar la recaudación antes que la reparación, porque aquí se gobierna con libreta de infracciones, no con proyectos de infraestructura, y se castiga más rápido a quien no pone la direccional que al gobierno que no pone concreto hidráulico.

Toluca no está jodida por accidente, está así porque conviene, porque es más fácil cobrar que construir, más rápido montar un operativo que un equipo de obra, más sencillo justificar la incompetencia con un dron que con una retroexcavadora, y más rentable sacar el dinero de la multa que el presupuesto de pavimentación.

Primero calles, luego castigos

Antes de hablar de orden, arreglen las calles, antes de poner una multa, tapen el bache, antes de sacar la grúa, saquen la maquinaria, y antes de salir a decir que todo está bien, salgan a manejar ustedes, sin escoltas, sin placas oficiales, sin comitiva, a ver si aguantan dos cuadras sin romper la suspensión.

Porque el verdadero infractor no es el conductor que esquiva la ruina urbana, el verdadero infractor es el gobierno que cobra sin cumplir, exige sin dar, y simula sin vergüenza.

Primero calles seguras, luego multas, no al revés.

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