JUSTICIA

Robos alertan a viajeros en la carretera Toluca-Atlacomulco

El incremento del tránsito vehicular en la carretera Atlacomulco–Toluca, principalmente durante fines de semana y periodos vacacionales, ha encendido las alertas entre automovilistas y comerciantes de la zona, ante el aumento de robos cometidos durante paradas breves en gasolineras, restaurantes y áreas de descanso.

Ante esta situación, negocios ubicados a lo largo de este importante corredor carretero han comenzado a colocar mantas y avisos preventivos en accesos y estacionamientos, con mensajes dirigidos a los viajeros para que eviten dejar objetos de valor a la vista dentro de sus vehículos al descender, incluso por lapsos cortos. En los avisos, los establecimientos también aclaran que no se hacen responsables por las pérdidas y llaman a reforzar la cultura de la prevención del delito.

De acuerdo con testimonios de comerciantes y usuarios frecuentes, los robos se concentran principalmente en el corredor que va de Almoloya de Juárez a Ixtlahuaca, con reportes recurrentes en la zona de El Dorado. En estos puntos, personas desconocidas aprovechan descuidos momentáneos para sustraer pertenencias sin recurrir a la violencia ni causar daños visibles a los vehículos, lo que dificulta que las víctimas detecten de inmediato el ilícito.

Raúl Reyes Mendoza, originario de la Ciudad de México y vacacionista con destino a Querétaro, relató que fue víctima de un robo en cuestión de minutos mientras utilizaba el sanitario de un establecimiento ubicado sobre esta carretera.

“Fue muy rápido, no rompieron vidrios ni forzaron chapas. Cuando regresé ya no tenía computadora, celular, cartera ni dinero. Uno cree que por bajarse un momento no pasa nada, pero aquí es suficiente; estaban los despachadores de la gasolinera y nadie vio nada”, expresó.

Casos similares han sido reportados por otros automovilistas. María Elena Gutiérrez, quien transita con frecuencia por este tramo, señaló que sufrió un robo mientras desayunaba en un restaurante cercano a El Dorado.

“Entramos a desayunar y dejamos el coche frente al local. Al salir, ya no estaban las bolsas y chamarras. Nadie vio nada. Por eso ahora los negocios ponen avisos, porque los robos son constantes; a nosotros sí nos rompieron un cristal”, comentó.

Ante el panorama de inseguridad, los propios comerciantes han optado por reforzar las medidas preventivas, recomendando a los conductores cerrar completamente los vehículos, no dejar pertenencias a la vista, llevar consigo los objetos de valor y evitar distracciones, incluso durante paradas rápidas.

Sin embargo, tanto automovilistas como propietarios de negocios coinciden en que este tramo carretero se ha convertido en un foco rojo, por lo que consideran urgente una mayor presencia policial y patrullajes constantes, especialmente en zonas con alta concentración de paraderos, restaurantes y estaciones de servicio.

Mientras tanto, las advertencias colocadas a lo largo de la Atlacomulco–Toluca se han convertido en una señal de alerta permanente para quienes transitan por la región, donde detenerse unos minutos puede traducirse en pérdidas económicas y en un viaje marcado por la inseguridad.

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