La tranquilidad de la aldea de Sonpalsar, en el distrito de Churu (Rajasthan, India), se vio sacudida cuando repentinamente se abre la tierra, formándose un inmenso pozo de 15 metros de profundidad a tan solo unos metros de distancia.
Según reportes locales, el suelo continúa hundiéndose lentamente, lo que ha generado una gran preocupación entre los habitantes de la zona mientras las autoridades intentan determinar las causas del fenómeno.
La aparición de este pozo ha movilizado a los servicios administrativos y de emergencia, que ya han acordonado la zona y están en alerta ante el riesgo de nuevos colapsos.
Expertos en geología y miembros de equipos técnicos han sido convocados para investigar el incidente y evaluar si factores como la sobreexplotación del agua subterránea o condiciones geológicas particulares serían responsables de este dramático desplome.



