Por Martha Romero
Con el propósito de identificar que las egresadas de un albergue para mujeres víctimas de violencia de género ya no se encuentran ante situaciones de riesgo, la diputada Araceli Casasola Salazar y el diputado Omar Ortega Álvarez, integrantes del grupo parlamentario del PRD, propusieron que los refugios den seguimiento de los casos, a través de llamada telefónica o visita domiciliaria.
Casasola Salazar indicó que la propuesta de reforma al Código Penal del Estado de México busca que la institución deberá ofrecer información suficiente para su reingreso a los albergues, así como informar a las instancias responsables para lograr la atención integral de las víctimas.
Refirió que los albergues para mujeres víctimas de violencia juegan un papel fundamental en la protección y recuperación de las afectadas, proporcionando refugio, atención psicológica, asesoría legal y capacitación laboral, no obstante, uno de sus mayores desafíos es dar el seguimiento necesario a los egresos, para garantizar que las mujeres no regresen a situaciones de violencia.
Por lo anterior, indicó que el egreso de una mujer de un albergue debe estar planeado y contar con un protocolo para minimizar el riesgo de recaída en el círculo de violencia.
Casasola Salazar señaló que algunos elementos clave del proceso de egreso incluyen una evaluación de riesgo, para determinar si la mujer y sus hijos e hijas están en condiciones seguras para salir del refugio.
En este sentido, dijo, es fundamental que las mujeres que egresan de un albergue cuenten con una red de soporte que les permita seguir fortaleciendo su autonomía económica y emocional.
Por último, señaló que la creación de programas de capacitación laboral y acceso a empleo juega un papel preponderante en este proceso, siendo de vital importancia la colaboración con empresas e instituciones, con el fin de facilitar la inserción laboral de estas mujeres.