* Responsabilizó públicamente a la administración municipal de cualquier daño o atentado que pudiera sufrir ella, su familia o su equipo de trabajo……
Por Mireya Álvarez
La octava regidora del Ayuntamiento de Toluca, Shantall Zepeda Escobar, realizó una denuncia pública por lo que calificó como una serie de actos de hostigamiento, persecución política e inseguridad que han puesto en riesgo su integridad, la de su familia y la de su equipo de trabajo, al tiempo que acusó opacidad en el manejo presupuestal del municipio y la omisión de sus solicitudes como representante popular.
En conferencia de prensa, la edil, militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), agradeció el respaldo de la dirigente estatal y senadora de su partido Cristina Ruiz Sandoval, y refrendó su compromiso con la ciudadanía toluqueña y con su labor dentro del cabildo. Sin embargo, advirtió que desde el inicio de su gestión ha sido objeto de múltiples irregularidades y omisiones por parte del gobierno municipal.
“He enfrentado tres hechos presuntamente aislados que han puesto en riesgo mi seguridad. No profundizo en ellos por razones de protección, pero tanto el presidente municipal como el titular de la Dirección General de Seguridad Pública están informados. Lamentablemente, no he recibido respuesta favorable”, denunció.
Zepeda Escobar agregó que la inseguridad no solo se percibe en estadísticas, sino en la vida diaria de la ciudadanía. “Las cifras oficiales contrastan con lo que realmente vivimos. La cultura del silencio y la falta de denuncia ocultan una realidad que sigue deteriorándose”, indicó.
La regidora también señaló la falta de acceso a información sobre el presupuesto que por ley le corresponde, más allá del capítulo 1000, relacionado con la nómina del personal adscrito a su oficina. Afirmó haberse negado a firmar el presupuesto basado en resultados que le ha sido presentado, ya que considera que los datos contenidos no han sido debidamente explicados y exceden el monto que le corresponde por nómina.
En ese contexto, denunció una campaña de acoso e intimidación en su contra, supuestamente impulsada desde la Dirección General de Gobierno Municipal. Según relató, personal afín a esta dependencia asiste a sus reuniones simulando ser vecinos, la graban, la fotografían y la siguen en distintos puntos.
“Revisan mis redes sociales y hasta condicionan a vecinos para no tomarse fotos conmigo, diciéndoles que, si lo hacen, perderán apoyos gubernamentales. Eso es acoso político y censura”, declaró.
Asimismo, informó que ha inscrito 47 asuntos generales en las sesiones de cabildo, de los cuales solo ha recibido respuesta clara en tres. Entre los temas que ha solicitado se encuentran denuncias por despidos injustificados, acoso sexual y laboral dentro del ayuntamiento, deficiencias en servicios públicos, solicitudes de información sobre terrenos de delegaciones y protección de espacios culturales.
También destacó su insistencia por conocer el uso de recursos públicos destinados a las dos alertas de violencia de género que existen en Toluca, una por feminicidio y otra por desaparición, subrayando la falta de transparencia y claridad en su ejecución.
La regidora hizo un llamado directo al alcalde Ricardo Moreno Bastida, exhortándolo a garantizar el respeto al derecho a disentir y a expresar opiniones divergentes en un marco democrático. “La crítica y la diferencia son parte de una república democrática. Exijo el respeto a mi derecho a expresarme sin ser perseguida ni intimidada”, expresó.
Finalmente, responsabilizó públicamente a la administración municipal de cualquier daño o atentado que pudiera sufrir ella, su familia o su equipo de trabajo. “Pese a las condiciones adversas, seguiré trabajando por una Toluca más segura, más justa y más humana. No claudicaré en mi compromiso con la ciudadanía ni con mi partido”, concluyó.



