CULTURA

Sheinbaum expropia Toniná para salvar la joya maya de Chiapas

El Gobierno Federal, bajo la dirección de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha formalizado la expropiación de una superficie de 09-22-49.26 hectáreas en el municipio de Ocosingo, Chiapas.

Esta medida, anunciada el lunes, tiene como objetivo principal la protección y conservación de la Zona de Monumentos Arqueológicos de Toniná, un sitio de gran relevancia para la cultura maya.

La expropiación responde a una solicitud del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) presentada en noviembre de 2025.

El procedimiento administrativo fue gestionado por la Secretaría de Cultura, y se realizaron dictámenes técnicos que confirmaron la idoneidad de los terrenos para la difusión del patrimonio cultural maya.

El Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin) emitió un dictamen valuatorio en octubre de 2025 para establecer el monto de la indemnización.

Toniná es un sitio arqueológico de gran importancia debido a su magnificencia arquitectónica. Alberga el mayor espacio vertical del México Antiguo, construido sobre una elevación artificial de aproximadamente 70 metros.

Esta estructura supera en altura a la Acrópolis de otras ciudades mayas y tiene una planta ligeramente mayor que la de la Pirámide del Sol en Teotihuacán. En la zona se han identificado 97 edificios, incluyendo templos, palacios, un laberinto, juegos de pelota y tumbas.

El decreto de expropiación se alinea con el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, que promueve una “República cultural y lectora”.

Este plan busca recuperar la memoria histórica de la nación y garantizar el derecho de los pueblos indígenas y afromexicanos a preservar su legado histórico. La medida también subraya el compromiso del gobierno con la protección del patrimonio cultural.

Tras la publicación del decreto, el INAH procederá a la ocupación inmediata de los terrenos. Esto permitirá iniciar los proyectos de recuperación y restauración del sitio arqueológico de Toniná.

La ocupación de los terrenos es un paso crucial para garantizar la protección y conservación de este importante patrimonio cultural.

La expropiación y posterior restauración de Toniná no solo preservará el patrimonio cultural, sino que también podría tener un impacto positivo en la economía local.

Se espera que el sitio atraiga a más turistas, lo que generará oportunidades económicas para la comunidad de Ocosingo. Además, la medida refuerza el derecho de las comunidades indígenas a preservar su historia y cultura.

El monto de la indemnización será cubierto por el INAH con cargo a su presupuesto autorizado para el ejercicio fiscal 2026.

Este financiamiento es esencial para asegurar que los propietarios de los terrenos expropiados reciban una compensación justa, permitiendo así que el proceso de expropiación se lleve a cabo de manera equitativa y transparente.

Toniná es un símbolo de la riqueza cultural maya y su preservación es fundamental para mantener viva la historia de esta civilización.

La expropiación de los terrenos y su posterior restauración permitirán que futuras generaciones puedan apreciar y aprender sobre la magnificencia de la arquitectura y cultura maya, asegurando que este legado perdure en el tiempo.

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