Por Mireya Álvarez
La llegada inesperada de un avión militar estadounidense al Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT) generó este domingo curiosidad y especulación entre residentes y medios locales, luego de que en redes sociales se difundieran videos y fotografías que muestran el aterrizaje de un Lockheed Martin C-130J Super Hercules sin aviso oficial de autoridades mexicanas ni del propio aeropuerto.
La aeronave, un modelo de transporte táctico ampliamente utilizado por las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos para misiones de logística, apoyo y despliegue de personal, fue captada durante su aproximación y posteriormente sobre la pista del aeropuerto, lo que desató cuestionamientos sobre su propósito en territorio mexicano.
Hasta el momento, no se ha emitido una versión oficial ni por parte del gobierno federal ni por autoridades aeroportuarias sobre los motivos de este movimiento aéreo, que no aparece registrado en las listas de operaciones habituales del AIT.
Sin embargo, analistas y usuarios en redes han vinculado este hecho con una solicitud previamente enviada al Senado de la República para autorizar el ingreso de 29 militares estadounidenses, compuesta por 19 elementos de la fuerza de operaciones especiales Navy SEAL’s y 10 del Séptimo Grupo de Fuerzas Especiales de la Marina de los Estados Unidos.
De acuerdo con la petición oficial, cuyo análisis está en curso en el Poder Legislativo, ese contingente estaría programado para “mejorar la capacidad de las fuerzas de operaciones especiales”, dirigido al personal de la Secretaría de Marina y con actividades planificadas desde el 19 de enero hasta el 15 de abril.
Los entrenamientos, planteados en cuatro fases, se llevarían a cabo en varias instalaciones militares, entre ellas el Cuartel General de la Unidad de Opera ciones Especiales en Donato Guerra, Estado de México, así como en el Centro de Capacita ción Especializado de Infantería de Marina (CENCAEIM) en Champotón, y el Mando Naval de Ciudad del Carmen, en Campeche.
El arribo del C-130J Super Hercules, sin confirmación oficial, alimenta la percepción de que estos movimientos de tropas podrían estar en proceso de autorización o ejecución, a pesar de la falta de pronunciamientos públicos sobre el tema.
Mientras tanto, el misterio sobre el objetivo de la aeronave en Toluca persiste, generando expecta tivas entre la población y diversos sectores sobre las posibles implicaciones de este tipo de cooperación en materia de seguridad nacional y adiestramiento.



