* Académicos, juristas, activistas y ciudadanos buscan impedir su aprobación, bajo el argumento de que es una iniciativa político-electoral regresiva que representa riesgos para la estabilidad institucional del pluralismo en México……
Por Martha Romero
Un grupo de académicos, juristas, activistas y ciudadanos anunciaron la creación del Frente Amplio Democrático (FAD), movimiento apartidista que tiene como objetivo inmediato evitar que prospere la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el partido de Morena, misma que consideran como una iniciativa político-electoral regresiva que representa riesgos para la estabilidad institucional del pluralismo en México.
A través de su página oficial, el frente emitió un comunicado en el que manifestaron un rotundo no a la regresión autoritaria y un sí a la democracia, a las libertades y a los derechos.
Refiere que México atraviesa un momento de alta tensión institucional porque en el debate público se ha planteado una nueva reforma político-electoral que, lejos de fortalecer el sistema democrático, plantea riesgos claros de regresión en materia de autonomía institucional, pluralismo político y equilibrios constitucionales.
Ante este escenario, indica que resulta indispensable una respuesta ciudadana amplia, responsable y organizada que coloque en el centro la defensa de la democracia constitucional, pues Mexico sí vivió una transición hacia la democracia, resultado de un prolongado esfuerzo de diálogo, reflexión común e inclusión plural entre las diversas fuerzas políticas, la sociedad civil, la academia y la ciudadanía.
Agrega que ese proceso permitió construir instituciones, reglas y contrapesos que dieron legitimidad y estabilidad a la vida pública, sin embargo, hoy ese método democrático basado en el acuerdo, la pluralidad y la deliberación ha sido desplazado desde el poder.
“Por ello, convocamos a la conformación de un Frente Amplio Democrático, plural, incluyente y nacional, integrado por ciudadanas y ciudadanos, organizaciones sociales, académicas, jurídicas, políticas y civiles, con un objetivo claro e inmediato: evitar que prospere una iniciativa regresiva en materia político-electoral, en cualquier etapa del proceso legislativo, y defender los principios democráticos que sustentan la vida pública del país”, resalta.
En el documento precisa que la razón principal de la existencia de este Frente es no permitir, no admitir y actuar para impedir la restauración del antiguo régimen, bajo cualquier forma o denominación, pues la imposición de una reforma sin el consenso de todas las corrientes políticas, incluidas las de oposición, reflejaría la verdadera intención de cerrar cualquier posibilidad de alternancia política.
Resalta que el Frente no pertenece a ninguna ideología ni partido porque no se construye contra personas, sino contra prácticas que ponen en riesgo los equilibrios democráticos y la defensa de la democracia no puede ser patrimonio de una sola fuerza política ni quedar sujeta a cálculos coyunturales, ya que requiere responsabilidad histórica, visión de Estado y unidad.
Menciona que el propósito no es preservar privilegios ni un modelo fallido, sino proteger reglas básicas que garantizan libertades, derechos y representación efectiva., por lo que el objetivo inmediato es evitar que prospere una iniciativa político-electoral regresiva.
Refiere que en caso de que la reforma sea discutida, ésta solo podría considerarse legítima si garantiza de manera expresa y verificable que autoridades y tribunales electorales sean auténticamente autónomos e imparciales; elecciones libres, equitativas y competitivas, con posibilidad real de alternancia; así como representación legislativa proporcional al voto ciudadano.
Otros de los aspectos para que sea legítima, de acuerdo con el Frente es el robustecimiento de la noción de ciudadanía, promoviendo una participación informada, consciente y ejercida desde la plena autonomía de la voluntad; la prohibición de mecanismos de sobrerrepresentación; además del respeto al pluralismo político y a los límites constitucionales para la reforma del sistema democrático.
Finalmente, tras señalar que la historia observa y el silencio también es una forma de complicidad, reitera el llamado a ciudadanos comprometidos con sus libertades, académicos, juristas, defensores del Estado de Derecho, organizaciones de la sociedad civil, movimientos sociales, partidos políticos con vocación democrática y juventudes conscientes del país que heredarán estas decisiones, a construir un Frente amplio, responsable y pacifico que defienda la democracia, los derechos y el futuro institucional de México.
Cabe señalar que, entre los más de 400 firmantes, se encuentran los políticos expriistas Aurelio Nuño, Dulce María Sauri y Francisco Labastida Ochoa. También está Emilio Álvarez Icaza y Guadalupe Acosta Naranjo, integrantes de Somos México, así como los panistas Germán Martínez y Margarita Zavala.
También se han sumado a este llamado el exconsejero del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova; Edmundo Jacobo, José Woldenberg, el empresario Claudio X González, Clara Scherer Castillo, además de periodistas como Héctor de Mauleón, entre otros.



