Por Mireya Álvarez
Un grupo de usuarias del Centro de Atención Integral a las Mujeres (CAIM) en Zinacantepec denunciaron públicamente el despido injustificado de tres trabajadores: la chef Yuridia Alcántara Méndez, una secretaria identificada como Guadalupe y un profesor de computación, quienes son profesores de este centro y fueron removidos de sus puestos sin previo aviso, afectando directamente a más de 25 mujeres inscritas en el área de gastronomía y de computación.
“Somos estudiantes, somos mujeres que venimos a aprender y emprender. La chef Yuri no solo es una excelente instructora, también es una guía para muchas de nosotras. Hoy estamos aquí para exigir justicia y su restitución inmediata”, afirmaron varias de las usuarias del centro durante un pronunciamiento pacífico frente a las instalaciones de la Secretaría de las Mujeres.
Las inconformes denunciaron que no se les notificó previamente sobre los despidos, enterándose de la decisión solo cuando la instructora se despidió de ellas al llegar a clases. Además, acusaron que la destitución podría estar vinculada con un acto de discriminación, ya que Yuridia Alcántara es miembro de la comunidad LGBT+, lo cual, dijeron, “no debería ser motivo para separar a nadie de su empleo”.
El grupo de mujeres también denunció una serie de carencias crecientes en el centro como la falta de agua, gas, utensilios de cocina y materiales que antes eran proporcionados por la institución. “Ahora todo lo pagamos nosotras. Desde hace un año comenzaron a retirarnos esos apoyos sin explicación. El centro cada vez está más debilitado”, lamentaron.
El CAIM de Zinacantepec, dependiente de la Secretaría de las Mujeres del Estado de México, tiene como objetivo capacitar a mujeres en situación vulnerable para que puedan desarrollarse personal y profesionalmente. Sin embargo, las usuarias advirtieron que estas decisiones atentan contra la propia misión del espacio.
Por ello, coincidieron en que los tres trabajadores cesados son personas comprometidas, empáticas y altamente capacitadas. “La chef Yuri ha sido clave para que muchas de nosotras aprendamos desde cero. Nos ha motivado a emprender, nos ha tratado con respeto y nos ha enseñado con cariño. Lo mismo Lupita, la secretaria, siempre atenta y eficiente. Y el maestro de computación, que con gran paciencia enseña desde cómo usar un celular hasta cómo manejar una computadora a mujeres adultas mayores”, relataron.
Temen que la remoción del personal sea parte de una estrategia para colocar a trabajadores “impuestos” por la nueva administración, sin tomar en cuenta las necesidades reales de las usuarias ni el sentido de comunidad que han construido durante años.
Las usuarias hicieron un llamado directo a Mónica Chávez Durán, titular de secretaría de las Mujeres para que atienda de manera inmediata la situación. Exigen no solo la restitución del personal cesado, sino también la recuperación de insumos básicos como los ya mencionados, así como mayor transparencia en las decisiones administrativas.
“El CAIM es un espacio de formación, de acompañamiento, de empoderamiento femenino. Pero lo están destruyendo desde dentro con decisiones injustas. Nosotras no lo vamos a permitir”, afirmaron.
Finalmente, el grupo entregó un documento firmado por todas las usuarias afectadas en el que solicitan formalmente la restitución de los tres trabajadores y mejoras urgentes en las condiciones del centro.
“Este lugar ha sido un refugio, un lugar donde muchas hemos salido adelante. No vamos a permitir que nos lo quiten sin luchar”, concluyeron.



