LA REVELACION

“Van por las notarías; otro paso hacia el centralismo absoluto”

Por Karina Rocha

Ahora resulta que, mientras “todo México” está distraído con los dimes y diretes entre México y Estados Unidos -que si migración, que si fentanilo, que si soberanía-, en lo oscurito y sin mayor ruido mediático, Morena y el Gobierno federal siguen avanzando con su verdadera agenda: la centralización total del poder. El nuevo blanco: las notarías.
Sí, ahora van por el control de las notarías públicas, ese sistema complejo, sí, pero necesario, de fe pública que históricamente ha sido administrado desde lo local, por los gobiernos estatales.

El argumento: que hay corrupción, que los costos son altos, que se necesita una “reestructuración profunda” para beneficiar a la clase media: ¿es en serio? ¿o será que detrás de todo esto hay un nuevo intento de concentrar poder y eliminar cualquier resquicio de contrapeso fuera de Palacio Nacional?.

La propuesta que se cocina -convenientemente en silencio- busca arrebatarles a los gobernadores la facultad de otorgar notarías y pasarla directamente a la Secretaría de Economía.

Es decir, al control federal. Así, un órgano que no tiene ninguna relación con la función notarial ni con los contextos jurídicos locales será el gran árbitro nacional, un sinsentido técnico, pero un movimiento político muy claro.

Esta reforma, si se presenta y se aprueba, no es sólo una cuestión administrativa, es una jugada más dentro de una estrategia bien delineada: quitarles poder real a los estados.

Ya lo vimos con los fideicomisos, los fondos de seguridad, las instancias de salud, los órganos autónomos y, ahora, lo que podría parecer un asunto menor –las notarías- en realidad tiene implicaciones serias para el federalismo.

Sí, muchos notarios fueron beneficiados por sus vínculos políticos con exgobernadores, y eso es criticable, pero, estarán de acuerdo, la solución no es el autoritarismo disfrazado de austeridad, sino establecer controles reales, sistemas transparentes, y rendición de cuentas a nivel local y, lo que no puede seguir sucediendo es que cada disfunción del sistema sea utilizada como pretexto para ampliar el poder presidencial.

Lo más preocupante es el silencio. ¿Dónde están los gobernadores? ¿Y los congresos locales? ¿Y el gremio jurídico? ¿O ya todos se acostumbraron a ceder sin rechistar?.

Mientras los reflectores están puestos en Washington, Palacio Nacional sigue reescribiendo las reglas del poder en México, pieza por pieza.

Hoy son las notarías, mañana, ¿qué más? La pregunta ya no es si nos están centralizando, la pregunta es: ¿vamos a seguir mirando para otro lado?.

Por lo pronto, queridos lectores, vaya usted pensando a nombre de quién quiere usted que quede el patrimonio de toda su vida porque, seguramente, al tener el gobierno federal “cinchos” a los Notarios de toda la República, podrá hacer y deshacer de todas las propiedades que “sean atractivas para los de arriba”, sacándose de la manga un “tema legaloide” para apropiarse del acervo de los mexicanos….

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