* Conductores se vuelcan a verificentros para evitar sanciones y aprovechar descuentos……
Por Mireya Álvarez
La inminente entrada en vigor del programa Hoy No Circula en el Estado de México a partir de 2026 ha desatado lo que automovilistas y trabajadores de verificentros ya califican como verificaciones vehiculares de pánico, particularmente en el Valle de Toluca, donde en los últimos días del año se ha registrado una afluencia inusual de conductores que buscan regularizarse a contrarreloj, evitar multas futuras y aprovechar los descuentos vigentes por condonación de adeudos anteriores.
Desde tempranas horas, filas que se extienden por varias cuadras, citas saturadas y tiempos de espera prolongados se han convertido en una constante en los verificentros de municipios como Toluca, Metepec, Zinacantepec, Lerma y San Mateo Atenco, un fenómeno impulsado no solo por el cierre del año, sino por el temor a las restricciones que impondrá el Hoy No Circula y por la presión de las sanciones económicas que comenzarán a aplicarse con mayor rigor en 2026.
De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible del Estado de México, en la Zona Metropolitana del Valle de Toluca y Santiago Tianguistenco circulan cerca de 1 millón 345 mil 289 vehículos, todos potencialmente sujetos a las nuevas disposiciones, mientras que a nivel estatal el padrón vehicular supera los 10 millones 496 mil unidades, cifras que explican la magnitud del impacto y la urgencia con la que miles de conductores buscan ponerse al día.
Automovilistas entrevistados coinciden en que el miedo a no poder circular ciertos días, sumado a las multas y a la posibilidad de que los vehículos sean remitidos al corralón, ha sido el principal detonante de esta oleada de verificaciones de pánico, un fenómeno que se intensificó conforme se confirmó que el Hoy No Circula será una realidad en el Valle de Toluca a partir del próximo año.
María Fernanda López, vecina de Toluca, relató que decidió acudir al verificentro tras varios meses de postergar el trámite, motivada por la cercanía del 2026 y por la información que circula sobre las sanciones, “Yo lo dejé pasar el semestre pasado por falta de tiempo, pero ahora con todo lo que se dice del Hoy No Circula ya me dio miedo, no quiero que me multen ni que un día no pueda usar el coche para ir a trabajar, por eso vine ahorita aunque haya mucha gente”.
El mismo sentimiento se repite entre otros conductores que reconocen haber actuado más por presión que por convicción ambiental, José Antonio Hernández admitió que llevaba varios periodos sin verificar y que la condonación de multas fue decisiva, “Yo debía varias verificaciones, la verdad es que no le di importancia hasta ahora que dicen que en 2026 sí van a revisar y multar parejo, aproveché que no están cobrando las multas viejas y ya de una vez me quito el pendiente del Hoy No Circula”.
Trabajadores de verificentros confirman que este comportamiento responde a una lógica de pánico colectivo, donde muchos usuarios llegan alarmados por rumores, publicaciones en redes sociales y experiencias de conocidos que han sido sancionados en otras entidades, un empleado de un verificentro del Valle de Toluca explicó que la demanda se disparó de forma repentina, “La gente viene nerviosa, preguntan mucho por las multas, por los días que no van a poder circular, se nota que muchos vienen porque tienen miedo a lo que viene en 2026”.
El personal también señaló que, si bien hay un incremento de vehículos particulares, la mayor presión proviene del transporte público, especialmente taxis que acumulaban rezagos de varios años, “Hay unidades que no verificaban desde hace dos, tres o más años, ahora los taxistas están viniendo en masa porque saben que con el Hoy No Circula ya no van a poder evadir las revisiones y porque ahorita les están perdonando multas”.
Este escenario se ve reforzado por el esquema de descuentos y condonaciones que el gobierno estatal mantuvo vigente para incentivar la regularización, permitiendo a los automovilistas ponerse al corriente sin pagar multas de años anteriores, una oportunidad que muchos perciben como la última ventana antes de que el endurecimiento del programa ambiental entre en operación plena.
Las autoridades han reiterado que las sanciones para quienes no cumplan con la verificación vehicular oscilarán entre 20 y 30 Unidades de Medida y Actualización, además de medidas como la remisión al corralón o el retiro de placas, multas que en términos económicos representan alrededor de 2 mil 263 pesos por no contar con holograma, hasta 3 mil 395 pesos por verificación extemporánea, y más de 2 mil 700 pesos para quienes rebasen los límites de emisiones contaminantes.
El temor a estos castigos ha generado una percepción de urgencia que se traduce en largas filas y en la saturación del sistema, especialistas advierten que este tipo de verificaciones de pánico suelen repetirse cada vez que se anuncian cambios regulatorios importantes, y que reflejan una cultura de cumplimiento reactivo más que preventivo.
A pesar de ello, autoridades ambientales consideran que este incremento de la afluencia puede tener efectos positivos en términos de reducción de emisiones, siempre que se mantenga la vigilancia y se evite que, una vez pasada la presión inicial, los conductores vuelvan a incumplir.
Mientras tanto, en el Valle de Toluca el ambiente es de cuenta regresiva, con automovilistas que llegan apresurados, revisan documentos, preguntan por costos y horarios y comparten la misma preocupación, evitar quedar fuera del camino cuando el Hoy No Circula entre en vigor en 2026, un escenario que, por ahora, mantiene a los verificentros como el epicentro del pánico vehicular de fin de año.



