* Es una herramienta legal para fortalecer la dignidad humana, regulada por la Bioética……
La Voluntad Anticipada es una herramienta legal para fortalecer la dignidad humana, regulada por la Bioética, punta de lanza en el tema de la protección a los derechos humanos, que reúne diversas áreas del conocimiento, como la filosofía, la medicina y el derecho, explicó el doctor Jesús Flores Borboa, integrante del Claustro Académico y Visitador Adjunto de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM).
Flores Borboa aseguró que cuando una persona tiene un pronóstico de salud poco favorable o incluso antes, puede recurrir a este ejercicio de autonomía a través de una Escritura de Voluntad Anticipada o un Acta de Voluntad Anticipada; sin embargo, es necesario expresar esa voluntad de forma legítima de acuerdo con la ley para este propósito en el Estado de México, señaló.
“La voluntad anticipada se enuncia en un documento legal, cuando una persona aún está en pleno uso de sus facultades mentales y declara sus deseos o preferencias sobre los tratamientos y cuidados de salud que desea rechazar o recibir en caso de una enfermedad grave, terminal o crónica, para proteger su sentido de autonomía y su dignidad al final de la vida, evitando tratamientos que prolonguen innecesariamente el sufrimiento y asegurando que se respeten sus deseos” estableció Jesús Flores.
Precisó también que ambos documentos son la única forma legal de materializar derechos y hacer valer el ejercicio pleno de nuestra autonomía y de la dignidad como eje central de la persona.
El Acta de Voluntad Anticipada se formaliza a través de un formato que proporciona la Secretaría de Salud de la entidad y la Escritura de Voluntad Anticipada para este fin se hace ante una persona Notaria, con dos testigos, justo cuando la persona se encuentra en pleno uso de sus facultades mentales.
Finalmente, Flores Borboa refirió que en la Voluntad Anticipada se puede nombrar a un representante legal que tome decisiones en caso de que la persona no pueda hacerlo por sí misma, ya que garantiza que los deseos y valores personales sean respetados, incluso cuando la persona pierde la capacidad de tomar decisiones.



