Por Mireya Álvarez
Representantes de los principales organismos empresariales del Estado de México advirtieron que el exceso de regulación, el aumento constante de obligaciones para los negocios formales y las nuevas restricciones derivadas de la transmisión comercial de los partidos del Mundial de Futbol 2026 podrían afectar severamente a miles de pequeñas y medianas empresas, particularmente del sector restaurantero.
Durante una conferencia conjunta, dirigentes de Canirac, Concaem y Canaco- Servytur del Valle de Toluca, y Patronato Pro Centro Histórico, señalaron que la entidad enfrenta un escenario preocupante en materia de competitividad, donde abrir, operar y mantener un negocio formal resulta cada vez más complejo, situación que, afirmaron, está contribuyendo al crecimiento de la informalidad.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) Estado de México, Christian Muñoz Tapia, señaló que resulta contradictorio que una entidad con casi 17 millones de habitantes, considerada la segunda economía más importante del país y responsable de más del 9 por ciento del Producto Interno Bruto nacional, se haya convertido en uno de los lugares más complejos para abrir, operar y mantener un negocio formal.
Muñoz Tapia indicó que el Estado de México cuenta con más de 8.2 millones de personas ocupadas y algunos de los corredores industriales y comerciales más importantes del país; sin embargo, las condiciones regulatorias han generado un entorno poco favorable para la inversión.
“Cada año aparecen nuevos requisitos, nuevos permisos, nuevas verificaciones, nuevos cobros, nuevas obligaciones y nuevos riesgos. Aumentan las rentas, aumentan los costos laborales, aumentan los servicios, los insumos y las contribuciones. Lo único que no aumenta son las facilidades para emprender, los incentivos para invertir y los apoyos para crecer”, expresó.
El dirigente restaurantero destacó que actualmente más del 54 por ciento de la población ocupada en la entidad trabaja en la informalidad, lo que significa que prácticamente seis de cada diez mexiquenses desarrollan sus actividades económicas fuera de la formalidad. A su juicio, este fenómeno no es casualidad, sino consecuencia de políticas públicas que han hecho más difícil cumplir con la normatividad.
“La informalidad crece cuando la formalidad deja de ser atractiva; cuando quien cumple enfrenta más obstáculos que quien no cumple; cuando el empresario formal es visto únicamente como una fuente de recaudación y no como un aliado”, afirmó.
También, cuestionó las estimaciones oficiales sobre la derrama económica que generará el torneo y pidió claridad sobre los beneficios reales que recibirán las micro y pequeñas empresas.
“Durante meses hemos escuchado hablar de cifras multimillonarias, pero nadie ha explicado cómo llegarán esos beneficios a los pequeños negocios que representan más del 80 por ciento de las empresas”, señaló.
El líder de Canirac criticó que, pese a ser el organismo que representa formalmente al sector restaurantero, la cámara no fue convocada a diversas reuniones relacionadas con las oportunidades económicas del Mundial.
“No se trata de una invitación, se trata de una colaboración institucional, las mejores decisiones públicas no se toman para los sectores; se toman con los sectores”, afirmó.
Por su parte, el presidente del Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México (Concaem), Mauricio Massud Martínez, explicó que la preocupación central radica en las reformas legales que obligan a los establecimientos comerciales a adquirir licencias especiales para transmitir los partidos del Mundial.
Indicó que la disposición deriva de modificaciones recientes a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial y de los acuerdos existentes entre la FIFA y las empresas autorizadas para comercializar los derechos de transmisión.
Massud Martínez señaló que actualmente los negocios deben adquirir licencias cuyo costo varía entre cinco mil y más de veinte mil pesos por aparato receptor, dependiendo de las características del establecimiento.
Para muchos pequeños negocios, dijo, estos costos representan entre el 25 y el 37 por ciento de sus ventas mensuales. “Si un establecimiento factura entre 80 mil y 100 mil pesos al mes y debe pagar una licencia de 20 mil o 30 mil pesos, estamos hablando de un golpe muy importante a su rentabilidad”, explicó.
El dirigente advirtió que la situación resulta especialmente preocupante para las pequeñas empresas, que constituyen más del 97 por ciento de las unidades económicas del país, y recordó que México volverá a ser sede de una Copa del Mundo después de cuatro décadas, lo que representa una oportunidad histórica para la economía nacional, sin embargo, señaló que los altos costos para asistir presencialmente a los partidos convierten a la transmisión pública en la principal alternativa para millones de familias.
“Hoy el boleto más barato supera los 43 mil pesos y algunos alcanzan cifras cercanas al medio millón o incluso un millón de pesos. La realidad es que la mayoría de las familias solo podrá vivir el Mundial a través de las transmisiones”, indicó.
Por ello, consideró indispensable generar esquemas comerciales más accesibles que permitan a restaurantes, bares y pequeños establecimientos ofrecer los partidos sin enfrentar cargas económicas excesivas.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco- Servytur) del Valle de Toluca, Fernando Reyes Muñoz, alertó sobre las fuertes sanciones que podrían enfrentar los negocios que transmitan encuentros sin contar con las licencias correspondientes.
Explicó que las multas pueden ir desde 2.5 millones hasta casi 29.3 millones de pesos, montos que podrían comprometer seriamente la viabilidad financiera de miles de empresas. “Aunque la capacidad de supervisión no sea absoluta, jugarse el riesgo puede resultar muy costoso para cualquier empresario”, advirtió.
Reyes Muñoz hizo un llamado a los comerciantes para informarse adecuadamente y evitar caer en irregularidades o ser víctimas de falsas verificaciones y posibles actos de extorsión derivados de interpretaciones erróneas de la normativa.
Los representantes empresariales coincidieron en señalar que las recientes reformas muestran una falta de sensibilidad hacia la realidad económica de las pequeñas y medianas empresas, y aseguraron que, lejos de facilitar la formalidad y la competitividad, las nuevas disposiciones incrementan costos y generan incertidumbre.
“Nos sentimos nuevamente desprotegidos, teníamos una gran oportunidad para que el Mundial impulsara verdaderamente la economía local y una vez más fuimos pasados de largo”, lamentó.
Ante este panorama, los organismos empresariales presentaron una serie de propuestas para fortalecer la competitividad del Estado de México; entre ellas destacan la creación inmediata de una Mesa Estatal de Competitividad Turística y Restaurantera con participación de empresarios, académicos y autoridades; una estrategia integral de simplificación regulatoria; la obligación de realizar análisis de impacto económico antes de aprobar nuevas regulaciones; y una política turística de largo plazo que coloque al turismo como motor de desarrollo regional.
Asimismo, solicitaron mecanismos accesibles para que las micro y pequeñas empresas puedan participar de los beneficios económicos asociados al Mundial 2026.
Los dirigentes concluyeron que el verdadero éxito de las políticas públicas debe medirse por su capacidad para generar empleo, inversión y crecimiento económico.
“Menos trámites, más empleos, menos burocracia, más inversión, menos obstáculos, más crecimiento. Cuando un restaurante abre gana una familia, gana un productor, gana un proveedor. Cuando un restaurante cierra, perdemos todos”, concluyeron.


