* Añadió que una de ellas y que sigue sin erradicarse en el Edomex, es la violencia política en razón de género……
Por Martha Romero
A pesar de los esfuerzos institucionales de la sociedad civil, de las agendas nacionales e internacionales, las mujeres siguen enfrentando todos los días violencia, entre ellas la violencia política en razón de género que sigue siendo un tema de discusión y análisis, ya que está presente todos los días y no se logra erradicar, afirmó Aidé Macedo Barceinas, titular de la Defensoría Pública Especializada en la Atención de Asuntos de Violencia Política por razón de género del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Al impartir la conferencia Participar sin miedo: acciones para la atención de la violencia política contra las mujeres en razón de género, recordó que la violencia política en contra de las mujeres en razón de género es toda acción u omisión que se dirige a una mujer por ser mujer con el fin de menoscabar o anular sus derechos políticos electorales, incluyendo el ejercicio del cargo.
Resaltó que si bien en el Estado de México se ha avanzado en la participación política de las mujeres con las cuotas de género propuestas por los partidos políticos, primeramente, en una proporción de 30-70, luego de un 40-60, hasta llegar al principio de paridad que implica que 50-50 sea la composición de los órganos de representación política, la reivindicación de sus derechos políticos no termina con la paridad de género.
Y es que dijo que actualmente las mujeres se enfrentan a la violencia en el ejercicio de los cargos públicos porque todavía se ponen en práctica obstáculos significativos que les impiden disfrutar a plenitud de sus derechos humanos en igualdad de condiciones.
Expuso que si bien jurídicamente las ampara el principio de paridad al acceder a igual proporción de las actividades realizadas por los hombres, al lograr algún cargo político son excluidas en la toma de decisiones, minimizadas e invisibilizadas, pero también son agredidas psicológica, simbólica e incluso físicamente, por lo que la violencia sigue presente todos los días.
Macedo Barceinas agregó que, si bien los derechos no se dan voluntariamente, sino que se conquistan y se pelean, particularmente en el caso de las mujeres, ahora tienen que luchar para que no se les violente, aunque existan un sinnúmero de derechos protegidos constitucional y convencionalmente, por lo que tienen que accionar para hacerlos valer.
Preciso que ahora el tema es no cuantitativo porque existe la paridad, pero ahora el tema es más grave porque es cualitativo, es decir, se trata de ver las condiciones en que las mujeres toman decisiones para que se les permita participar libremente en el tema político.
Resaltó que ninguna mujer debería de optar entre participar políticamente y mantener su dignidad e integridad física y mental, pues como titular en la Defensoría Pública Electoral Especializada, ha conocido de casos muy graves en que mujeres electas popularmente, desafortunadamente en el ejercicio de sus cargos, han decidido abandonarlos, autoexiliarse, así como salir de sus ayuntamientos y esferas políticas.
Mencionó que su labor consiste en detectar cuando alguien está cometiendo violencia política en contra de las mujeres en razón de género para atacarla a través de acciones, más no tolerarla y mucho menos callarse.
Añadió que la violencia de género es quizá una de las prácticas más aceptada en la sociedad, pero a través de la perspectiva de género se ha podido identificar, a partir de las condiciones de subordinación y roles de género, atributos a hombres y mujeres, sobre las que se sostiene precisamente esa desigualdad estructural y la violencia, que entenderlo significa percatarse de la vulnerabilidad en que todavía se encuentran las mujeres, incluyendo a las que participan en política.
Por último, resaltó que ahora se trata de ver las condiciones cualitativas en que las mujeres toman decisiones para que se les permita participar libremente, ya que se les agrede, amenaza, excluye o se les obstaculiza el desempeño de su cargo, pues con la paridad solo se logró que las mujeres puedan acceder a cargos públicos.


