La Armada de Estados Unidos ha confirmado que sus futuros acorazados de la clase Trump contarán con propulsión nuclear, y la institución planea comprar 15 unidades de este tipo, según el nuevo plan de construcción naval para los próximos 30 años, presentado este lunes, informa USNI News.
El portal The War Zone señala que se trata de un avance trascendental que afectará el costo y la complejidad del diseño y del programa de los ‘acorazados Trump’, aunque también aportará varias ventajas. En la actualidad, los únicos buques de superficie con propulsión nuclear de la Armada estadounidense son los portaaviones de las clases Nimitz y Gerald R. Ford.
Se estima que cada acorazado propuesto costará hasta 17.500 millones de dólares y que no reemplazará a los destructores actuales de la clase Arleigh Burke. Esta cifra es significativamente más alta que la de los nuevos portaviones de la clase Gerald R. Ford, cuyo costo por unidad se calcula entre 13.000 y 15.000 millones de dólares.
En diciembre de 2025, el presidente Donald Trump anunció la intención de la Armada de desarrollar una nueva clase de grandes buques de combate de superficie , o acorazados, de diseño estadounidense, con un desplazamiento de entre 30.000 y 40.000 toneladas.
Según los datos actualizados, los acorazados tendrán un desplazamiento aproximado de 35.000 toneladas. Se espera que midan entre 250 y 270 metros de eslora, entre 32 y 35 metros de manga y alcancen una velocidad máxima superior a 55 kilómetros por hora.


