A un día de que inicie el período ordinario de sesiones, el coordinador de los senadores de Morena, Ignacio Mier, consideró que la actividad legislativa no puede estar supeditada a los problemas personales o jurídicos que enfrentan algunos de sus integrantes como el morenista Enrique Inzunza y el priista Alejandro Moreno.
“Ellos dos se tienen que hacer responsables en lo particular, pero el trabajo de la Cámara no puede estar supeditado a los problemas personales que estén enfrentando los senadores o en el futuro cualquier otro senador. El órgano del Estado Mexicano del Senado de la República es un órgano plural, es un órgano colegiado y las y los senadores debemos enfocarnos más que en las agendas personales o en las fobias personales, en la agenda política y en la agenda legislativa”, declaró el líder de los senadores morenistas.
En el marco del segundo día de trabajo de la Reunión Plenaria de los senadores de Morena, Ignacio Mier aseguró que la decisión del senador Enrique Inzunza, de separarse de la bancada de Morena, es una determinación personal que debe ser respetada.
Explicó que la semana pasada tuvo oportunidad de hablar con Inzunza y conocer sus razones, pero dejó claro que, independientemente de la decisión que adopte el legislador sinaloense, el trabajo del Senado debe continuar.
“Una cosa es su situación personal, sus decisiones personales y, por encima de cualquier circunstancia, está el trabajo legislativo y el interés superior de la patria”, afirmó.
Consideró que se trata de un proceso personal de reflexión y que únicamente él puede decidir si modifica su postura.
El mismo principio, dijo, debe aplicarse al caso de Alejandro Moreno, quien enfrenta un proceso relacionado con una declaración de procedencia en la Cámara de Diputados.
Para Mier, las circunstancias particulares de ambos legisladores no pueden convertirse en un factor que altere la conducción de la Cámara Alta; por ello, hizo un llamado a los senadores de Morena a actuar con prudencia, serenidad y madurez, y evitar caer en provocaciones que puedan “rebajar” al Senado o contravenir la agenda legislativa.
En este contexto, defendió también la necesidad de construir consensos sin confundirlos con unanimidad.
Señaló que la gobernabilidad parlamentaria requiere reconocer las decisiones de la mayoría y mantener la capacidad del órgano legislativo para avanzar aun cuando existan diferencias entre sus integrantes.
La prioridad, insistió, debe ser que el Senado funcione y cumpla con su responsabilidad constitucional, independientemente de los problemas particulares que enfrente cualquiera de sus miembros.


