Por Mireya Álvarez
El mapa anticorrupción del continente vuelve a encender las alertas y México aparece en la parte baja del tablero con apenas 27 puntos, una calificación que lo ubica entre los países sin avances reales para frenar este fenómeno, de acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025, difundido este día por Transparencia Internacional. El promedio regional tampoco ofrece consuelo es de 42 de 100, una señal clara de estancamiento.
El diagnóstico es contundente, indica que 12 de los 33 países de América registraron retrocesos marcados y, en varios casos, la corrupción ha abierto la puerta al crimen organizado dentro de la política.
Colombia ocupa el lugar 37, Brasil el 35 y México en el lugar 27, encabezando así este bloque donde las consecuencias se sienten en la vida cotidiana, derechos humanos debilitados, servicios públicos erosionados y una seguridad cada vez más frágil. El informe se construyó a partir de información proveniente de 13 fuentes externas especializadas.
En contraste, un pequeño grupo logra mantenerse a flote como lo fue Canadá al tener el lugar 75, Uruguay con el 73 y Barbados con el 68, siendo quienes lideran la región y se perfilan como democracias más robustas, sin embargo, incluso entre los mejor evaluados, el avance es limitado y los retrocesos recientes despiertan preocupación.
En el extremo opuesto, la crisis es profunda y persistente y Venezuela ocupa el lugar 10, Nicaragua el 14 y Haití el 16, además de que repiten como los países peor calificados del continente, atrapados en escenarios de represión, instituciones colapsadas o capturadas y una corrupción que se ha vuelto estructural.
El IPC de Transparencia Internacional es considerado el termómetro global de la corrupción en el sector público, al evaluar a 182 países y territorios con base en percepciones especializadas, no de la ciudadanía, recopiladas de organismos como el Banco Mundial, el Foro Económico Mundial, firmas privadas de análisis de riesgo y consultoría, así como expertos y líderes empresariales, por lo que el informe concluye que, América sigue lejos de ganarle la batalla a la corrupción.



