El presidente Francia, Emmanuel Macron, afirmó que las “amenazas” comerciales y las “intimidaciones” de Estados Unidos no han “terminado”, y llamó a un despertar europeo para evitar ser “barridos”.
Macron se refirió a una “especie de alivio cobarde” de los dirigentes europeos cuando se salió del “pico de la crisis” por los aranceles con Donald Trump.
“Cuando salimos del pico de la crisis, cuando se negoció un acuerdo para los aranceles, hubo una especie de alivio cobarde. Pero no crean ni por un segundo que ha terminado”, advirtió el líder francés.
“Miren lo que va a pasar con los aranceles en los productos farmacéuticos y todo lo que viene. Cada día, cada semana, habrá amenazas”.
Según él, “cuando hay una agresión manifiesta, no debemos doblegarnos ni intentar llegar a un acuerdo”. “Hemos probado esa estrategia durante meses y no da resultados. Pero, sobre todo, lleva estratégicamente a Europa a aumentar su dependencia”, señaló.
Llamó a proteger la industria europea sin caer en el proteccionismo, mediante una “preferencia europea” en ciertos sectores estratégicos como las tecnologías limpias, la química, el acero, el automóvil o la defensa. “De lo contrario, los europeos “seremos barridos”, advirtió.
Macron se refirió también al pacto de libre comercio con el Mercosur, al que tachó de “mal acuerdo”, “antiguo” y “mal negociado”.
“Yo defiendo los acuerdos justos y, por lo tanto, los acuerdos en los que hay salvaguardias y en los que se respeta el clima al mismo tiempo que se consigue lo que queremos para la economía”, indicó.
Sobre Rusia, Macron dijo que quiere que la reanudación del diálogo con Vladimir Putin se haga de manera coordinada entre los europeos y con un número limitado de interlocutores.
Los intercambios directos con Putin habían quedado prácticamente suspendidos debido a la guerra en Ucrania. Para preparar una reanudación del diálogo, Macron envió a principios de febrero a su consejero diplomático a Moscú.


