El ambiente en Rayados de Monterrey se ha tensado tras confirmarse que Anthony Martial fue separado del primer equipo por un acto de indisciplina. El delantero francés no forma parte de los entrenamientos grupales en El Barrial, en una decisión que ha sacudido al plantel en pleno Clausura 2026.
Martial trabaja por separado desde el regreso a actividades, luego del partido correspondiente a la Jornada 11 frente a Chivas, donde los regiomontanos cayeron 2-3 en el Estadio BBVA.
La determinación fue tomada por el técnico Nicolás Sánchez y su cuerpo técnico, quienes no toleraron la actitud del atacante europeo durante el compromiso ante el Rebaño. El incidente habría sido considerado como una falta de respeto a las decisiones del banquillo.
El conflicto se originó cuando Sánchez decidió enviar al campo al juvenil Joaquín Moxica al minuto 74, en sustitución de Roberto de la Rosa. En ese momento, Rayados perdía 0-3, y la decisión no fue bien recibida por Martial, quien esperaba tener participación en el encuentro.
La molestia del francés por no ser considerado generó incomodidad en el cuerpo técnico, lo que derivó en su separación inmediata del grupo. A pesar de que Rayados reaccionó con goles de Uros Durdevic y Ricardo Chávez para acercarse 2-3, el episodio interno terminó por robarse los reflectores.
Esta situación abre un nuevo frente de tensión en Monterrey, un equipo que ha buscado consolidarse como protagonista del torneo, pero que ahora enfrenta problemas disciplinarios dentro de su vestidor. La postura de Nicolás Sánchez parece clara: no habrá excepciones, sin importar el nombre o trayectoria.
Por ahora, la sanción a Martial será por tiempo indefinido durante la semana, mientras se evalúa su comportamiento y posible reintegración. Sin embargo, no se descarta que el castigo pueda extenderse si no hay un cambio en la actitud del jugador.
El caso deja en el aire el futuro inmediato del delantero francés con Rayados, en un momento clave del campeonato. La directiva y el cuerpo técnico tendrán que decidir si apuestan por recuperar al jugador o si este episodio marca el inicio de una ruptura definitiva.


