CAMBIANDO DE TEMA

Apuestas perdidas

Por Karina A. Rocha Priego

La voracidad de la 4T no tiene límites, ahora resulta que hasta la Lotería Nacional es víctima de su hambre recaudatoria, anuncian con bombo y platillos que los 115.9 millones de pesos obtenidos en el sorteo especial México con M de Migrante, serán destinados para ampliar la atención y protección de los mexicanos en Estados Unidos, suena noble, suena patriótico, suena hasta emotivo, pero todos sabemos que en este gobierno nada es gratis y mucho menos transparente.

Porque si de sorteos se trata, no podemos olvidar el gran circo del famoso avión presidencial que nunca se rifó y que terminó siendo una estafa monumental disfrazada de espectáculo, un fraude histórico que todavía nos quieren vender como logro de austeridad, y ahora con toda frescura intentan convencernos de que este nuevo sorteo sí tendrá un destino claro, que todo será limpio y cristalino, como si la credibilidad se recuperara con discursos y no con hechos.

El problema es que el Gobierno Federal, a falta de recursos para mantener sus programas clientelares que funcionan más como herramientas de control político que como políticas sociales, anda rascando la olla de donde sea, se aferra a lo que encuentra, exprime lo que queda, y ahora se agarra de la Lotería Nacional como si fuera una caja chica infinita que se puede manipular según las necesidades del día.

La pregunta es sencilla, ¿de verdad creen que los mexicanos les vamos a comprar la idea de que este dinero se usará para “proteger” a nuestros paisanos en Estados Unidos?, porque hasta ahora todo lo que tocan lo convierten en propaganda, y la protección real brilla por su ausencia, consulados con falta de personal, trámites eternos, migrantes abandonados a su suerte y un gobierno que sólo aparece para colgarse medallas con discursos en giras internacionales.

Y mañana qué seguirá, ¿otro sorteo de ocurrencia para financiar la gasolina de las refinerías inservibles?, ¿una rifa para pagar los lujos del Tren Maya que ya parece pozo sin fondo?, ¿un premio especial para tapar los baches de las megaobras que se hunden solas?, todo es posible porque en este sexenio la creatividad financiera sólo consiste en ordeñar lo que haya y disfrazarlo de justicia social.

La Lotería Nacional ya no es un juego de azar, sino un juego de poder, un instrumento más de un gobierno que prefiere rifar la esperanza antes que generar riqueza, y mientras tanto los ciudadanos seguimos pagando el boleto más caro, ese que nunca gana y siempre pierde, el boleto de creer en un gobierno que convirtió a la suerte en política pública.

En Metepec, tránsito a la carta

Parece que en Metepec los elementos de Tránsito Municipal están más perdidos que turista sin GPS, los lanzan a trabajar en domingo, día familiar, justo en la zona de los centros comerciales y ahí sí aparecen todos uniformaditos como si fueran guardias de estacionamiento VIP, eso sí, con la libreta lista y la “cuota” que entregar, porque el orden vial no les importa tanto como los pesitos que puedan sumar al final de la jornada.

Lo curioso es que, en domingo, hasta una banqueta vacía les parece “infracción grave”, multan a toda hora y en cualquier espacio, pero entre semana cuando en la zona de las escuelas el tráfico se vuelve un verdadero infierno y cerca de los mismos centros comerciales se arma el caos vehicular, esos mismos elementos desaparecen como acto de magia, claro, porque pararse ahí sí implica trabajar de verdad, ayudar a los ciudadanos y hasta arriesgarse a que les toque el sol, y eso ya es mucho pedir.

Lo más pintoresco del caso es la explicación de algunos agentes como la célebre María del Rosario Palomares González de la patrulla SR-36, quien asegura con toda seriedad que ¡se rigen por el Reglamento de Tránsito Estatal!, como si con ese argumento nos quedáramos callados y agradecidos, pero surge una pequeña duda, ¿acaso Metepec no tiene reglamento propio?, porque que sepamos lo que se unificó fue el famoso Mando Único en materia de seguridad, una coordinación entre los tres niveles de gobierno para cuestiones policiales, no de tránsito, aunque parece que aquí les gusta revolver la sopa y servirla fría.

Entonces la pregunta incómoda es, ¿a conveniencia aplican lo estatal y lo municipal según la ocasión?, porque si se tratara de ordenar las vialidades en días de clases o de coordinarse en horas pico para agilizar la circulación, ahí sí no saben de reglamentos ni de mandos únicos, pero cuando se trata de cazar a un automovilista solitario y en domingo, ahí sí tienen todo el código bajo el brazo, toda la autoridad y toda la disposición.

En Metepec el tránsito funciona como menú de restaurante, se aplica lo que conviene al mesero de la libreta, perdón, al oficial de la patrulla, y los ciudadanos seguimos pagando las ocurrencias de una corporación más interesada en la recaudación que en la regulación, lo peor es que todavía esperan que alguien les crea su cuento del reglamento estatal, como si la confusión fuera nuestra y no de ellos.

¡Cuidado, señor alcalde!, Fernando Flores, usted no se da cuenta porque ¡ni de Metepec es oriundo y mucho menos residente! ¿Será que vive en Los Encinos? Lo cierto es que en fines de semana ¡no se percibe lo que su gente hace!, y créame, las quejas van en aumento.

Ya que, si de lo que se trata es de “acumular miles de pesos en multas de tránsito, por aquello de que no hay dinero, pues es una pésima estrategia”.

Los ciudadanos metepequenses no tienen la culpa de que “su compa” Hervy González Soto haya defraudado a la administración municipal, dicen, por más de 200 millones de pesos.

Entonces, ponga orden, porque eso de las multas, en domingo, y que se rijan sus elementos con el Reglamento Estatal, está bastante raro.

Similar Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *