* La Fiscalía mexiquense aseguró centro de rehabilitación en Chimalhuacán y detuvo a dos personas por probable participación en el homicidio de un hombre que permanecía internado en el lugar……
Por Efraín Morales
La muerte de un interno al interior de un centro de rehabilitación en el municipio de Chimalhuacán volvió a encender las alertas sobre las condiciones en las que operan algunos anexos en el Estado de México, luego de que autoridades estatales aseguraran el inmueble y detuvieran a dos personas presuntamente involucradas en los hechos.
De acuerdo con las investigaciones, el caso ocurrió en un inmueble ubicado en la colonia Jardines de San Agustín, donde funcionaba un centro de rehabilitación para personas con problemas de adicciones. Tras el fallecimiento de uno de los internos, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México inició una serie de diligencias que derivaron en el aseguramiento del lugar y en la captura de dos probables responsables.
Investigación revela presuntas agresiones
Los hechos salieron a la luz el pasado 27 de mayo, cuando elementos de la policía municipal fueron alertados sobre la presencia de una persona sin vida al interior del establecimiento. En un primer momento, uno de los encargados del lugar aseguró que la víctima había sufrido una caída mientras se bañaba y que posteriormente fue puesta bajo observación médica, sin embargo, perdió la vida horas después.
La versión inicial despertó sospechas entre las autoridades ministeriales, quienes comenzaron a recabar testimonios y evidencias dentro del inmueble. Conforme avanzaron las indagatorias, surgieron elementos que apuntaban a una situación muy distinta a la narrada por los responsables del centro.
Las investigaciones permitieron establecer que días antes de su fallecimiento, el interno habría sido víctima de diversas agresiones físicas presuntamente cometidas por dos hombres encargados del funcionamiento del anexo. Según los datos obtenidos, los ataques ocurrieron de manera reiterada y se intensificaron el mismo día en que perdió la vida.
De acuerdo con las autoridades, los agresores habrían golpeado en repetidas ocasiones a la víctima y posteriormente obligaron a otros internos a sujetarlo de pies y manos para trasladarlo a una zona de enfermería, lugar donde finalmente se percataron de que ya no presentaba signos vitales.
Cateo y clausura del inmueble
Con base en los indicios recabados, un juez autorizó una orden de cateo que fue ejecutada el pasado 30 de mayo. Durante la intervención, agentes ministeriales localizaron diversos elementos de prueba relacionados con la investigación y constataron condiciones que representaban riesgos para la seguridad, integridad y salud de las personas que permanecían internadas.
Como resultado de estas acciones, el inmueble quedó asegurado por la autoridad ministerial. Además, las 23 personas que se encontraban en tratamiento fueron entregadas a sus familiares para garantizar su protección y bienestar.
Uno de los detenidos fue ingresado al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Nezahualcóyotl, mientras que el segundo implicado también quedó a disposición de las autoridades judiciales para enfrentar el proceso correspondiente.
La Fiscalía mexiquense informó que ambos sujetos son investigados por su probable participación en el homicidio del interno y advirtió que, en caso de ser encontrados culpables, podrían enfrentar penas que alcanzarían hasta 70 años de prisión.
El caso ha reabierto el debate sobre la supervisión de los centros de rehabilitación en la entidad, particularmente aquellos que operan sin controles adecuados o con condiciones que ponen en riesgo la integridad de las personas que buscan atención para superar problemas de adicción.


