* La violencia vuelve a golpear la política mexiquense; Fiscalía investiga el ataque y aún no hay detenidos……
Por Mary González
La violencia armada volvió a irrumpir en la vida política del Estado de México. La tarde de este martes, un ataque a balazos contra José Marcial Huerta Arpide -quien fue candidato de Movimiento Ciudadano a la presidencia municipal de Teotihuacán en 2021- dejó tres personas lesionadas y reavivó las preocupaciones sobre la capacidad de las autoridades para contener la violencia en la región. Hasta el cierre de esta edición no se reportaban personas detenidas y la investigación permanecía abierta.
De acuerdo con los reportes preliminares, el exaspirante municipal circulaba en una camioneta blanca sobre la avenida Jorge Jiménez Cantú, a escasos metros de la Catedral de Teotihuacán, cuando fue interceptado por sujetos armados que abrieron fuego en repetidas ocasiones antes de escapar.
A pesar de las heridas, Huerta Arpide logró trasladarse por sus propios medios a un hospital para recibir atención médica. Las otras dos personas que viajaban con él fueron atendidas inicialmente por cuerpos de emergencia en el lugar de los hechos.
Operativo sin resultados
Tras la agresión se desplegó un operativo con elementos de la Policía Municipal, la Secretaría de Seguridad del Estado de México y personal de la Fiscalía General de Justicia mexiquense, quienes acordonaron la zona para realizar las diligencias periciales.
Peritos localizaron diversos casquillos percutidos sobre la vialidad, indicios que fueron incorporados a la carpeta de investigación para establecer la mecánica del ataque, identificar el móvil y ubicar a los responsables.
Sin embargo, una vez más la respuesta institucional dejó la misma fotografía que suele repetirse en este tipo de casos: una fuerte movilización policial posterior a los hechos, pero sin personas detenidas ni información oficial suficiente para ofrecer certeza a la población sobre el avance de las investigaciones.
Un municipio marcado por la violencia
El atentado ocurre en un municipio que en los últimos años ha enfrentado diversos episodios de violencia de alto impacto. En abril de este mismo año, Teotihuacán atrajo la atención internacional tras el ataque armado perpetrado en la Zona Arqueológica, donde murieron dos personas -incluido el agresor- y resultaron heridas varias más, un hecho que evidenció nuevamente los desafíos de seguridad en la región.
Ahora, la agresión contra un actor político vuelve a colocar al municipio bajo los reflectores y plantea nuevas interrogantes sobre la capacidad del Estado para prevenir hechos violentos antes de que ocurran.
Aunque hasta el momento no existe información oficial que vincule el atentado con actividades políticas, las autoridades tampoco han descartado ninguna línea de investigación.
Más preguntas que respuestas
El caso también pone sobre la mesa una constante que se repite en numerosos ataques contra figuras públicas: las investigaciones suelen iniciar con amplios despliegues policiacos, pero pocas veces ofrecen resultados inmediatos que permitan recuperar la confianza ciudadana.
Mientras la Fiscalía mexiquense continúa con las indagatorias, familiares, vecinos y actores políticos permanecen a la espera de respuestas claras sobre quién ordenó el ataque, cuál fue el móvil y por qué un exaspirante a la alcaldía pudo ser agredido a plena luz del día en una de las principales vialidades del municipio.
La investigación permanece abierta y será la autoridad ministerial la que determine las responsabilidades penales correspondientes. Hasta el momento no existe información oficial que permita atribuir el atentado a una organización o a un motivo específico.


