* Apenas comienza el nuevo ciclo escolar en el Estado de México y los planteles ya deberán modificar su jornada académica para realizar una actividad ambiental, oficialmente no habrá suspensión de clases, pero sí una interrupción de las actividades ordinarias……
Por Edith Romero
El nuevo ciclo escolar apenas comienza y las escuelas del Estado de México ya tienen en puerta una actividad que modificará su jornada habitual, el próximo 3 de septiembre alumnos, docentes y familiares podrán participar en la Jornada Estatal de Restauración Hidrológico-Forestal “Regresa a Clases Plantando un Árbol”, promovida por el gobierno estatal.
La intención ambiental difícilmente puede cuestionarse, sembrar árboles y enseñar a los estudiantes la importancia de los bosques son objetivos necesarios, el problema es por qué utilizar el horario escolar cuando apenas comienza un ciclo en el que cada hora efectiva de aprendizaje debería aprovecharse.
Oficialmente se asegura que las clases no serán suspendidas, solamente interrumpidas mientras se desarrolla la actividad, una diferencia más semántica que práctica, porque alumnos y profesores dejarán temporalmente las aulas para participar en otra actividad.
La plantación comenzará a las 09:00 horas en escuelas públicas y privadas participantes, cada institución podrá solicitar entre 30 y 249 árboles, mientras personal de Probosque ofrecerá capacitación para garantizar su correcta plantación.
La jornada forma parte del proyecto “Bosque Escuela” y contempla la participación de estudiantes, maestros y familias.
El problema no es plantar árboles, sino convertir nuevamente las escuelas en escenario para programas institucionales que terminan restando tiempo a las actividades académicas.
En una entidad que enfrenta rezago educativo, abandono escolar y pérdida de matrícula, debería existir especial cuidado para proteger las horas efectivas de aprendizaje.
La educación ambiental es necesaria y puede incorporarse mediante actividades programadas sin desplazar clases ordinarias.
Porque cuando apenas comienza el ciclo escolar, la prioridad debería ser precisamente esa: dar clases.


