La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró predios y aserraderos ilegales en Jiquipilco y Huixquilucan, como parte del combate frontal a la tala ilegal y al cambio indebido de uso de suelo que mantiene en todo el país.
Tan sólo en el municipio de Jiquipilco, la Profepa clausuró un predio de 2 mil 100 metros cuadrados que operaba como banco de materiales pétreos sin autorización ambiental. Sus propietarios habían cambiado ilegalmente el uso de suelo para poder operar en terrenos forestales. En el sitio fue asegurada una cribadora utilizada para la extracción.
En la Zona Metropolitana del Valle de México, Huixquilucan de Degollado fue clausurado el aserradero “Los Encinos”, ubicado en el paraje El Hielo. Durante la inspección, las personas presentes abandonaron el lugar, por lo que la Profepa anunció que presentará denuncia penal.
La autoridad ambiental federal subrayó que estas acciones forman parte de una estrategia permanente para cerrar el paso a la tala ilegal, frenar el tráfico de productos forestales y poner fin a la impunidad en los delitos ambientales que afectan al territorio mexiquense.
La Profepa advirtió que los operativos seguirán de manera constante en el Estado de México (EMX), una de las entidades con mayor presión sobre sus bosques, con el objetivo de proteger los ecosistemas forestales y garantizar el cumplimiento de la legislación ambiental.


