El arranque de la era Rafael Márquez al frente de la Selección Mexicana ya tiene su primer drama: la baja confirmada de Julián Quiñones, el atacante del Al-Qadisiya que venía encendido y con la mira puesta en romperla en la Fecha FIFA de septiembre y octubre. La noticia sacudió al entorno tricolor y dejó a los aficionados con el grito atorado en la garganta.
El propio cuerpo técnico del Tri, en acuerdo con el club saudí, determinó que Quiñones permanezca en Arabia Saudita para recuperarse bajo estricta supervisión médica, luego de que el delantero saliera de cambio al minuto 57 en el duelo ante el Al Wasl por la Liga de Campeones Élite de la AFC. El riesgo de agravar la lesión muscular fue suficiente para que la decisión fuera tajante: no habrá regreso exprés ni milagro de última hora.
La ausencia de Quiñones no es cualquier cosa. El delantero, que viene de firmar 33 goles en la temporada pasada de la Saudi Pro League y suma ya 4 tantos en la actual campaña, estaba llamado a ser el hombre gol de la nueva era Márquez. Además, su nombre figura entre los 30 nominados al Balón de Oro 2026, un reconocimiento que lo coloca en la élite mundial tras su explosiva actuación en el Mundial pasado, donde se despachó con 4 goles para México.


