* El diputado Carlos Alberto López Imm propuso reforzar la prohibición de la quema de cables y materiales poliméricos……
Por Martha Romero
Con el fin de facilitar la inspección, vigilancia y sanción, así como alinear la legislación estatal con disposiciones municipales, el diputado Carlos Alberto López Imm, integrante de la bancada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) planteó prohibir la quema de residuos tecnológicos, plásticos y cables.
Añadió que también abarca cualquier tipo de recubrimiento de polímero, cauchos, llantas, poliuretanos, resinas, barnices, pinturas y otros materiales o mezclas cuya combustión genere contaminantes atmosféricos.
Expresó que esta prohibición aplica para toda persona física o jurídica colectiva generadora de residuos sólidos urbanos o de manejo especial en la entidad, quienes no podrán quemar a cielo abierto o en lugares no autorizados cualquier tipo de residuos, incluyendo, de manera enunciativa, mas no limitativa, los materiales referidos.
Indicó que la propuesta de reforma al Código para la Biodiversidad estatal menciona que la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible estatal y los ayuntamientos emitirán medidas para evitar la quema de cualquier tipo de residuo sólido o líquido, incluyendo basura doméstica, hojarasca, hierba seca, esquilmos agrícolas, llantas, plásticos, lubricantes, solventes, residuos tecnológicos, cables, recubrimientos de polímeros y otros, así como las quemas con fines de desmonte o deshierbe de terrenos.
López Imm agregó que para su aplicación se utilizarán las definiciones previstas en la legislación ambiental federal, las normas oficiales mexicanas y las normas técnicas estatales compatibles, así como las disposiciones contenidas en el propio código.
Resaltó que en su propuesta se definen los recubrimientos de polímeros como materiales sintéticos de naturaleza polimérica aplicados como capas protectoras, funcionales o decorativas sobre diversas superficies, incluyendo, de manera enunciativa, mas no limitativa, plásticos, resinas, barnices o pinturas.
Refirió que la iniciativa describe que la combustión de estos materiales genera emisiones altamente tóxicas como dioxinas, furanos, metales pesados y partículas finas PM2.5, que es un material particulado fino con un diámetro menor a 2.5 micrómetros, asociadas con enfermedades respiratorias, cáncer, afectaciones neurológicas y daños al sistema inmunológico.
También, dijo, estas sustancias pueden incorporarse a la cadena alimentaria y acumularse con el tiempo, incrementando los riesgos para la población.
“En el Estado de México esta práctica ocurre de manera regular en diversas regiones, incluso en zonas cercanas a la ciudad, sin control ni supervisión, generando contaminación constante del aire y exposición involuntaria de las comunidades y, como ejemplo, está el caso de Tlachaloya, en Toluca, donde la quema de cables para la recuperación de metales ha sido documentada por estudios sociales, ambientales y técnicos”, concluyó.


