* En el marco del Día Internacional de la Democracia, el INEGI presentó datos sobre la integración, elección y respaldo ciudadano de los poderes legislativos locales……
Por Mireya Álvarez
En el Estado de México, como parte del sistema de representación popular, el Congreso local forma parte de los poderes legislativos estatales encargados de convertir la pluralidad social en decisiones, leyes y mecanismos de control sobre los gobiernos. Su integración y el nivel de confianza que generan entre la población forman parte de los indicadores que permiten observar el funcionamiento de la democracia en el país.
Con motivo del “Día Internacional de la Democracia”, que se conmemora cada 15 de septiembre, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) difundió información sobre los congresos estatales, desde su composición y mecanismos de elección hasta la percepción ciudadana respecto de las diputadas y los diputados locales.
Los datos corresponden al último periodo ordinario de sesiones de 2024 y fueron obtenidos del Censo Nacional de Poderes Legislativos Estatales (CNPLE) 2025, mientras que los indicadores de confianza provienen de la Encuesta Nacional de Confianza en la Administración Pública (ENCOAP) 2025.
El organismo explicó que los congresos locales constituyen espacios de representación en los que convergen distintas expresiones de la sociedad y tienen entre sus principales responsabilidades la elaboración de leyes, la representación de la ciudadanía y el ejercicio de funciones de control político.
A nivel nacional, durante el último periodo ordinario de sesiones de 2024 se contabilizaron mil 122 personas legisladoras en los congresos estatales, de ellas, 54 por ciento eran mujeres, 45.9 por ciento hombres y 0.1 por ciento correspondió a personas no binarias.
La participación femenina alcanzó sus mayores porcentajes en Baja California, Colima y Tlaxcala, con 64 por ciento en cada uno de esos congresos.
Por edades, la mayor parte de quienes integraban los poderes legislativos locales se encontraba entre los 30 y 59 años, grupo que concentró 82 por ciento de las curules; en contraste, Coahuila, Nayarit, Querétaro, San Luis Potosí y Sonora no registraron personas legisladoras menores de 30 años durante ese periodo.
En cuanto a la forma de acceso a los congresos, seis de cada diez integrantes fueron electos mediante mayoría relativa, es decir, a través del voto obtenido en los distritos electorales, mientras que cuatro de cada diez llegaron por representación proporcional, mecanismo que considera el porcentaje de votación alcanzado por los partidos.
La distribución no fue uniforme en todo el país, toda vez que en los congresos de la Ciudad de México y Jalisco, por ejemplo, la mitad de sus integrantes fue electa por representación proporcional. En Baja California Sur, Baja California, Aguascalientes y Chihuahua, la proporción rondó tres de cada diez.
Asimismo, el mapa político de los poderes legislativos estatales también mostró diferencias entre entidades. Morena concentró 43.1 por ciento de las personas legisladoras a nivel nacional y fue la fuerza política con mayor representación en 24 congresos estatales durante el periodo analizado.
El resto de las entidades presentó distintas composiciones, donde el PAN tuvo la mayor presencia en Aguascalientes y Guanajuato; el PVEM encabezó la representación en San Luis Potosí; el PRI registró su mayor proporción en Coahuila y Nuevo León, mientras que Movimiento Ciudadano tuvo la mayor presencia partidista en Jalisco.
En Tlaxcala, los partidos políticos locales reunieron la mayor proporción de integrantes del Congreso.
Más allá de cómo están integrados los congresos y de las fuerzas políticas que los conforman, los resultados del INEGI también muestran un reto en materia de confianza ciudadana.
Durante 2025, 15.9 por ciento de la población de 18 años y más manifestó no tener ninguna confianza en las diputadas y los diputados de los congresos estatales, mientras que únicamente 1.8 por ciento declaró tenerles confianza total.
La percepción fue similar entre mujeres y hombres, aunque el organismo estadístico identificó una mayor tendencia de las mujeres a ubicarse en niveles bajos de confianza.
Los datos fueron difundidos este 15 de septiembre, fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas como “Día Internacional de la Democracia” desde 2007, con el propósito de destacar la relevancia de los sistemas democráticos como mecanismos de participación social, representación y protección de los derechos humanos.
En este contexto, la información sobre los poderes legislativos locales permite observar no sólo quiénes ocupan las curules y bajo qué mecanismo llegaron a ellas, sino también la relación entre las instituciones de representación y la confianza que mantienen entre la población.


