* Señalaron en fortalecer y regular el marco jurídico para garantizar que este deseo no se convierta en un contrato comercial que vulnere la dignidad de las mujeres, así como de las niñas y los niños……
Por Martha Romero
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la maternidad subrogada fue valorada en 14 mil 950 millones de dólares en 2023, las diputadas Joanna Alejandra Felipe Torres y Ana Yurixi Leyva Piñón coincidieron en la necesidad de fortalecer y regular el marco jurídico, con el fin de evitar que este deseo se convierta en un contrato comercial que vulnere la dignidad de las mujeres, así como de las niñas y los niños.
Durante el foro “Vientres de Alquiler ¿Negocio, explotación o derecho?”, las legisladoras coincidieron en que la falta de certeza jurídica solo favorece a quienes conciben el cuerpo de la mujer como un medio de reproducción y a los menores como mercancía, pues mientras en Tabasco y Sinaloa esta práctica está permitida, en Querétaro, Coahuila y San Luis Potosí se prohíbe o no se reconoce este tipo de acuerdos.
La diputada Joanna Alejandra Felipe Torres, integrante de la bancada del PAN explicó que se busca construir un marco normativo responsable, sustentado en un conocimiento profundo y en el acceso a evidencia empírica, científica y jurídica que permita dimensionar la magnitud del fenómeno.
Enfatizó que, con la apertura de estos espacios que son ejemplo de un parlamento abierto, no se busca criminalizar la reproducción asistida, sino garantizar que ninguna mujer sea explotada como medio reproductivo y asegurar que los derechos de las niñas y los niños prevalezcan sobre cualquier contrato civil o interés económico.
Resaltó que es un momento crítico porque mientras el deseo legítimo de formar una familia es una aspiración válida, no se puede permitir que se concrete bajo esquemas de mercado que vulneren la dignidad humana.
Por su parte, la legisladora Ana Yurixi Leyva Piñón, presidenta de la Comisión de Declaratorias de Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres por Feminicidio y Desaparición, reconoció que la gestación subrogada es un fenómeno que cruza temas de derechos humanos, autonomía reproductiva, protección de las mujeres, interés superior de la niñez y posibles riesgos de explotación.
Por ello, dijo, no se puede cerrar los ojos ante una realidad que ya existe, ni abordarla sin reflexión, análisis técnico y perspectiva de derechos humanos.
Resaltó la relevancia de propiciar un diálogo abierto que permita escuchar todas las voces y evitar simplificaciones, a través de un debate informado que contribuya a definir mecanismos de regulación, protección y supervisión, con un Estado garante de derechos y comprometido con la prevención de abusos, especialmente en contextos de vulnerabilidad.



