Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de alto al fuego de dos semanas 90 minutos antes del vencimiento del ultimátum del presidente, Donald Trump.
El presidente estadounidense amenazó con anterioridad con acabar con “toda una civilización” si Teherán no reabría el estrecho de Ormuz.
Ormuz estrecho está cerrado desde inicios de marzo por Irán.
Este pacto, mediado por Pakistán, lo anunció Trump en Truth Social y confirmado minutos después por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
EL acuerdo se presentó como una “victoria” aprobada por el nuevo líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, quien asumió el cargo tras la muerte de su padre en los bombardeos iniciales del 28 de febrero.
La tregua está condicionada a que Irán permita “la apertura completa, inmediata y segura del Estrecho de Ormuz”, por donde transita el 20% del petróleo mundial.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó que “durante un periodo de dos semanas, será posible el paso seguro por el Estrecho de Ormuz coordinado con las Fuerzas Armadas iraníes”.
Trump calificó el alto al fuego como “bilateral” y afirmó haber “cumplido y superado todos los objetivos militares” sin necesidad de ejecutar los bombardeos masivos que prometió.
El mandatario señaló que recibió una propuesta de 10 puntos de Irán que consideró la “base viable para negociar”, y que “casi todos los diversos puntos de contención del pasado se acordaron”.
Entre las demandas iraníes destacaron el levantamiento de todas las sanciones estadounidenses, garantías de no recibir más ataques y la imposición de un peaje de 2 millones de dólares por cada barco que transite el estrecho de Ormuz, cuyos ingresos se compartirían con Omán y se destinarían a reconstrucción de infraestructura dañada por la guerra.
Las negociaciones para un acuerdo permanente se celebrarán el viernes en Islamabad, capital de Pakistán.
“Estas negociaciones comenzarán con total desconfianza hacia la parte estadounidense”, advirtió el Consejo iraní, que mantuvo su postura defensiva. Nuestras manos están en el gatillo, y ante el más mínimo error del enemigo, se responderá con toda su fuerza”.
El pacto se alcanzó tras una jornada de tensión extrema en la que el mundo observó con alarma cómo el mandatario republicano escaló su retórica.


