Por Martha Romero
En 2025, un total de 41 municipios del Estado de México registraron afectaciones por lluvias intensas, una cifra que confirma la vulnerabilidad creciente de la entidad ante fenómenos hidrometeorológicos, de acuerdo con el Atlas de Inundaciones 2026, el 17 por ciento del territorio mexiquense presenta algún grado de susceptibilidad, lo que refleja un problema que va más allá de lo climático.
Según datos presentados por Abraham Erik Rodríguez Escorcia, director del Programa Hidráulico de la Comisión del Agua del Estado de México, durante el año pasado se contabilizaron 382 eventos relacionados con lluvias, de los cuales 285 fueron encharcamientos y 95 inundaciones, estas incidencias impactaron directamente a 96 colonias y a cerca de 12 mil habitantes, una cifra que expone la magnitud del problema.
La gobernadora Delfina Gómez Álvarez reconoció que las inundaciones no son producto exclusivo de las lluvias, sino también de factores como el crecimiento urbano desordenado y la acumulación de basura en calles, barrancas y ríos, condiciones que agravan la capacidad de respuesta de los sistemas de drenaje.
Municipios como La Paz y Nezahualcóyotl destacan entre los más afectados, aunque la problemática se extiende a diversas regiones, incluyendo Amanalco, El Oro, Jocotitlán, San Mateo, Atenco, Tlatlaya, Tejupilco y Tenancingo, donde se han implementado acciones de limpieza y desazolve, sin que estas logren resolver de fondo la situación.
Durante 2025 se retiraron 299 toneladas de basura de redes de drenaje en al menos 70 municipios, en un contexto donde diariamente se generan más de 17 mil toneladas de residuos, el equivalente a mil camiones, una cifra que evidencia la presión constante sobre la infraestructura hidráulica.
Como medida preventiva, el gobierno estatal anunció el relanzamiento del programa “Limpiemos Nuestro Estado”, con el que se busca involucrar a servidores públicos y ciudadanía en la recuperación de espacios y el retiro de desechos, sin embargo, la efectividad de estas acciones dependerá de su continuidad y alcance real.
Finalmente, se informó que en coordinación con el gobierno federal se ejecutarán más de 100 obras hidráulicas, entre rehabilitación de pozos, mejora de drenajes y equipamiento de plantas tratadoras, no obstante, los datos dejan claro que el problema de las inundaciones en el Estado de México es estructural, donde la combinación de crecimiento urbano, mala gestión de residuos y falta de mantenimiento mantiene en riesgo a miles de habitantes cada temporada de lluvias.


